Estipulado en el artículo 311 de la Ley Federal del Trabajo, el “home office” se ha convertido en una alternativa más para que algunas empresas no detengan operaciones en medio de la contingencia por el coronavirus. Jorge Iván Macías Villalpando, especialista en temas de tecnología, marketing digital y campañas publicitarias, explicó las ventajas que se ofrecen para el patrón y empleados la posibilidad de trabajar desde la comodidad del hogar.
Explicó que esta modalidad ha estado vigente desde hace un par de décadas, pues la llegada de corporativos o firmas importantes de empresas de origen extranjero ayudó a cambiar la percepción de ese tipo de actividades laborales en la entidad. De acuerdo a Macías Villalpando, para realizar trabajo de oficina en casa no es indispensable el contar con equipo de cómputo de última tecnología, incluso se puede realizar desde smartphones de media y alta gama.
Agregó que el “home office”, brinda ventajas competitivas y económicas para las empresas, incluso se puede aumentar la productividad. Además, se ahorran insumos de papelería, cafetería y limpieza en oficinas, así como la renta y mantenimiento de dichos inmuebles.

“Te permite ser más productivo, explorar herramientas y una mejora continua de los procesos administrativos. Puedes establecer horarios determinados para realizar actividades, debido a que cuentas con menos agentes de distracción”.

LO QUE DICE LA LEY
“Trabajo a domicilio es el que se ejecuta habitualmente para un patrón, en el domicilio del trabajador o en un local libremente elegido por él, sin vigilancia ni dirección inmediata de quien proporciona el trabajo. Será considerado como trabajo a domicilio el que se realiza a distancia utilizando tecnologías de la información y la comunicación…”.