Verónica Gascón
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-A pesar de que cada vez más jóvenes estudian una carrera universitaria, se enfrentan a obstáculos como la informalidad y salarios precarios.
El porcentaje de jóvenes que acceden a la educación superior ha aumentado considerablemente.
En 2005, apenas 11 por ciento -alrededor de 2.2 millones de personas con edades entre 15 y 24 años-, concluyó una licenciatura.
Para 2022, este porcentaje se elevó a 18 por ciento, lo que equivale a un total de 4.1 millones de jóvenes con mayor preparación, según un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
No obstante, las condiciones del mercado laboral se imponen para estos jóvenes, ya que con todo y una carrera, enfrentan una tasa de informalidad de 51.9 por ciento, además de un salario promedio de 7 mil pesos mensuales.
La situación empeora para aquellos que estudiaron hasta la secundaria y la preparatoria.
La tasa de informalidad es de 76 por ciento para aquellos que únicamente terminaron la secundaria y es de 64 por ciento para quienes tienen bachillerato.
De acuerdo con los datos desde 2020, las mujeres jóvenes superan a los hombres en el acceso a la educación profesional.
En el primer trimestre de 2022, las mujeres de entre 15 y 29 años representaron 55 por ciento de los nuevos profesionistas jóvenes. Entre ellas, las carreras más populares son enfermería, derecho y administración.
En contraste, los hombres de ese mismo grupo de edad eligen carreras vinculadas con la tecnología, como ingeniería electrónica o desarrollo de software.