La experiencia que deja la pandemia de COVID-19, que llegó a paralizar toda actividad productiva y que ha propiciado la atención extraordinaria de la administración estatal, así como la reasignación presupuestal, es que para años venideros se deberán considerar temas inesperados, como es el caso.
El diputado Gustavo Báez Leos expresó que si bien no necesariamente se puede hablar de otra pandemia inmediata, sí considerar para un próximo presupuesto alguna contingencia inesperada y que se consideren recursos básicos para ello, de no utilizarse quedaría como una bolsa permanente.
Esta experiencia nada agradable debe dejar algo favorable para el futuro, pues podría servir para considerar la estructuración de un plan definido para presupuestos venideros y amortiguar cualquier necesidad emergente, y es que ahora el golpe no sólo es en materia de salud sino que se ha visto ya la afectación al sector productivo y por ende a la conservación de las fuentes de empleo.
“Hasta ahora lo más fuerte que se había tenido en materia sanitaria es la Influenza H1N1, pero su lastre fue de pronta recuperación, lo que generalmente afecta son las recurrentes sequías, pero inclusive para esto hay que tener un plan preparado”.
Consideró que sugerirá a los diputados locales la revisión de algunas leyes a fin de incluir un apartado para contingencias y registrar lineamientos para que puedan actuar las autoridades en lo inmediato, pues si bien, nunca será suficiente lo que se haya planeado, al menos habría una base para impulsar.
Ahora se juntó la pandemia con la crisis económica, y si bien el gobierno del estado actuó a tiempo al solicitar la intervención de los legisladores para la readecuación presupuestal, la determinación fue de inmediato para algo que ya estaba presente, por eso es que sería mejor tener algo previsto y que de no llegarse a necesitar mejor, pero de ser emergente, que haya recursos para la atención inmediata de lo que pudiera ocurrir tanto en lo económico como en la salud, como ahora pasa.