En Jesús María, el Centro de Ayuda Familiar de la Asociación Bienestar e Integración Familiar (BIFAM) retomó sus actividades con estrictos protocolos sanitarios para evitar contagios entre los niños a los que atienden. Así lo informó la coordinadora de este centro de apoyo comunitario, Claudia Mayordomo Fernández. Destacó que las medidas los han obligado a dar alimentación y educación a 150 niños en lugar de los 180 que anteriormente atendían. La activista destacó que a los menores les está resultando complicado el tema escolar y las clases a distancia: “Trabajan y trabajan (…) pero ven que eso no los lleva a ningún lado. Muchas cosas que se están quedando en el aire (…) y adicionalmente hay mucho estrés”.