Julio Cárdenas
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- Familias que se presentan como campesinas tienen tomadas las dos casetas de peaje de la Carretera Jala-Compostela, en Nayarit, desde hace alrededor de dos meses. Argumentan que la Federación les adeuda el pago de sus tierras.
Para cruzar la plaza de cobro “Amado Nervo”, las personas dan la “opción” a los automovilistas de pagarles 100 pesos o bien de cubrir la cuota oficial de la caseta que es de 134 pesos por automóvil o camioneta pick up.
“Zapata vive, la lucha sigue. Amigos, nosotros somos campesinos, exigimos el pago de nuestras tierras. Gracias por su apoyo”, dice un papel que entregan a los automovilistas que deciden pagarles.
A unos 30 kilómetros de ahí, donde se ubica la segunda caseta “Compostela”, otras personas permiten el libre tránsito sin cubrir ninguna cuota.
Las tarifas oficiales están ocultas con plásticos negros.
A pesar de su reclamo de que la Federación incumplió con el pago de tierras, ninguno accede a dar una entrevista a REFORMA.
Previamente, un sujeto consultó la petición con otra persona que estaba dentro de un vehículo sedán con cristales polarizados quien les dio la indicación de no hablar con los periodistas.
Esas personas tienen permanentemente tomadas las plazas de cobro. En las inmediaciones ya levantaron carpas y casas de campaña para dormir e instalaron baños portátiles.
Según el Artículo 4 del Reglamento de Tránsito en Carreteras y Puentes de Jurisdicción Federal, corresponde a la Policía Federal mantener el orden en las vías federales.
No cubrir el pago en casetas instaladas se sanciona con una multa de 4 mil 344 a 5 mil 212 pesos, establece el Artículo 107 del mismo reglamento.