Érika Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Entre más se acerca la elección del próximo 2 de junio, las agresiones verbales entre los representantes de los partidos ante el INE suben de tono.
Las sesiones del Consejo General se han convertido en el ring para que los partidos se culpen mutuamente de arropar a políticos involucrados con el narcotráfico o actos de corrupción, y han trasladado la polarización de las campañas a la llamada «herradura de la democracia».
Los consejeros debatían la muestra que se utilizará para el conteo rápido de la elección presidencial, cuando el diputado Gerardo Fernández Noroña argumentó que en ese ejercicio, en la elección de 2006, se cometió fraude, y acusó al Presidente Vicente Fox de entrometerse en la elección.
Los representantes del PRD le echaron en cara que en este proceso electoral, el Presidente Andrés Manuel López Obrador ha superado al Mandatario panista por su injerencia, pues, afirmaron, se vive una elección de Estado.
«Ahora tenemos una chachalaca atómica», afirmó el perredista Guadalupe Acosta.
El senador Emilio Álvarez le reclamó al diputado Gerardo Fernández Noroña: «Conozco y sé la conducta de porros que tienen los representantes de la narco-coalición que hoy gobierna. Sí, Noroña, eres un farsante, un reventador y un porro, porro, porro».
Enojado, el petista se levantó de su lugar, para replicarle: «No te voy a tolerar tu majadería. ¡cobarde! ¡cobarde!».
La presidenta del INE, Guadalupe Taddei, se había levantado un momento, por lo que la consejera Norma de la Cruz tuvo que intervenir abruptamente con gritos para llamarlos al orden.
«¿Este es el nivel del debate que le quieren dar a la ciudadanía? Tendríamos que tener respeto cuando nos dirigimos unos a otros», replicó.
Sin embargo, de nada sirvió la exigencia constante de diversos consejeros para frenar sus agresiones y centrarse en el tema que discutían. Las descalificaciones entre ellos no pararon en las 10 horas que duró la sesión del Consejo.
El tema fue lo de menos. Al discutir algunas sustituciones de suplentes en candidaturas, Morena aprovechó para reclamar a los consejeros haber aprobado el registro de Francisco Javier Cabeza de Vaca, por lo que, dijo, el Tribunal Electoral tuvo que enmendarles la plana, al tumbarlo.
Acusó al PAN de «reeditar» la protección que querían darle a Genaro García Luna.
«No aprenden, ya tuvieron un García Luna, secretario de Seguridad que era cómplice del narcotráfico, y ahora le encomendaron a este sujeto (Cabeza de Vaca) que fuera el encargado del tema de seguridad en su campaña. Su partido lo premió en el lugar número uno de la lista plurinominal para darle fuero, para evadir la justicia», le dijo a los panistas.
Con varios folders en mano, de pie, afirmó al morenista que el tiempo le dará la razón a Cabeza de Vaca, y recriminó al INE haberle entregado al Tribunal pruebas que no le fueron solicitadas.
«No lo han ganado aún, eh, no lo han ganado aún», remató.
La Oposición le recordó que en las filas de la 4T ahora tienen a personajes perseguidos por tener lazos con el crimen, como el también ex Gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández.
«Por cierto, no puede visitar Estados Unidos, porque está perseguido (al tener una orden de extradición)», dijo Álvarez.
Así como haber premiado a Gobernadores cuya gestión fue cuestionada con una embajada.
Acusaron a los Gobernadores morenistas de Sinaloa y Tamaulipas de haber recibido apoyo del crimen organizado para ganar las elecciones en 2021.
El priista Hiram Hernández remató: «Yo no tengo por qué pagar los platos rotos de corruptos que han ensuciado el nombre de mi partido como Manuel Bartlett. Que él pague por los platos que rompió. Y ahora lo tienen en Morena, igual que toda la basura del PRI, del PAN y del PRD, porque esos son, un recolector de basura».
El enojó de los representantes del PT y Morena también salpicó a los consejeros. A Jaime Rivera lo acusaron de ser un panista por asegurar que en la elección del 2006 «la votación no se alteró», y los comicios sí fueron afectados por la injerencia del Presidente Fox.
«Sí es grave que un consejero venga a validar un fraude electoral, descomunal», le reclamó Fernández Noroña tras acusarlo de panista.
Rivera le reviró: «Mis convicciones de izquierda son diferentes de las izquierdas que simpatizan con Maduro, que justifican a Ortega, que todavía veneran al castrismo y ya en el colmo de la confusión ideológica, defienden a Putin».
Los consejeros exigieron a la presidenta, Guadalupe Taddei, mayor rigor en la aplicación del reglamento para evitar las agresiones verbales no sólo entre ellos, sino contra integrantes del Consejo.
«Llame al orden para que no se hagan más infundios, más faltas de respeto para un miembro de este Consejo General, porque no es la primera vez», dijo la consejera Dania Ravel.
Incluso, su compañera Claudia Zavala reclamó que los partidos no respeten limites, y con mayor frecuencia «gritonean» a sus directores.