El inicio de temporada no fue lo esperado para los Buccaneers que vieron cómo su proyecto comenzaba con el pie izquierdo, sin embargo, el equipo se ha recuperado y ha logrado sumar dos victorias consecutivas, la última de ellas ayer por la tarde superando por mucho a los Broncos de Denver, con una actuación redonda de todas sus unidades. Una patada de despeje bloqueada, un safety, dos intercepciones de la defensiva y tres pases de anotación de Tom Brady fueron lo que condujo a Tampa a una cómoda victoria que les hace tomar confianza.
Tras la pateada bloqueada Brady conectó con Chris Godwin adelantando a los Buccaneers que pronto aumentarían a diez puntos la diferencia. Más tarde en la primera mitad Brady conectaría en un par de ocasiones con su receptor estrella Mike Evans, ambos pases de una yarda que significaron 14 puntos más cerrando la primera mitad 23-10 sacando una importante diferencia gracias a la defensa que estuvo encima de Jeff Driskel en todo momento.
El segundo medio estuvo tranquilo en cuestión de ofensivas, solamente el safety conseguido por Shaquill Barret y un gol de campo hicieron mover el marcador cerrando una sencilla victoria para Tampa por 28-10 colocándose con marca de 2-1 peleando por el liderato del sur de la nacional con los Saints. Tom Brady lanzó 297 yardas y tres pases de anotación mientras que por fin apareció Rob Gronkowski con seis recepciones y 68 yardas, por si fuera poco la defensiva logró seis capturas de mariscal y dos robos de balón completando un juego redondo para Tampa que está de vuelta en la conversación para ser de los mejores en la nacional.