Édgar Contreras
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Puebla es el equipo más modesto de esta Liguilla y aun así tiene buenos bonos en su lucha por ser semifinalista por segundo torneo consecutivo.
El 2-1 de ayer sobre el León en el Estadio Cuauhtémoc, con goles de Pablo Parra y Maximiliano Araújo, dejó claro que el valor de la plantilla no siempre decide partidos. Entre ambas plantillas hay una diferencia de 24 millones 500 mil euros, según cifras de Transfermarkt.
La Franja apeló a ese espíritu combativo ante el equipo que mejor trata el balón en el futbol mexicano. El Puebla cortó los circuitos del visitante por medio de la presión, de esas ganas de pelear cada balón como si fuera el último, circunstancia por la que para su mala fortuna perdió a Christian Tabó, por una lesión muscular.
León no había inquietado a La Franja hasta el 28′, cuando Stiven Barreiro cazó el balón tras un tiro de esquina. El gusto le duró un minuto y medio a los visitantes porque casi de inmediato cayó el gol de Parra, jugada que nació en los pies de Lucas Maia (uno de los héroes ante Chivas) y luego tras un disparo de Gustavo Ferrareis, ante la precipitada salida de Rodolfo Cota.
El propio Ferrareis fue clave en el segundo gol, con un trazo de 60 metros en diagonal al arribo de Araújo, quien condujo la pelota antes del zurdazo raso, para el gol de la victoria.
Antes, los Camoteros habían fallado un par de opciones claras: Araújo y Guillermo Martínez estuvieron de frente al marco, pero se toparon con el pie salvador del portero Cota.
Puebla no tiene una plantilla con grandes nombres, por eso el panorama parecía ensombrecerse con el partido empatado a uno y la salida de Tabó, su elemento más talentoso. Además, algún frustrado asistente agredió con un hielo a Osvaldo Rodríguez, situación por la que el Estadio Cuauhtémoc podría ser vetado.
El domingo en el Nou Camp, al Puebla le basta el empate para avanzar a la Semifinal.

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