Tanto a padres de familia como a menores en edad escolar, no les ha sido fácil el proceso de adaptación del nuevo esquema educativo activado de manera urgente, a consecuencia de la pandemia del coronavirus que obligó a las autoridades desde hace varias semanas a suspender clases presenciales.

En un recorrido realizado en la comunidad Los Arquitos, del municipio de Jesús María, pudimos conocer las dificultades con las cuales los estudiantes tendrán que concluir el actual ciclo escolar.

La carencia de internet limita a los alumnos a seguir las clases de manera virtual; a pesar de que el Instituto de Educación de Aguascalientes dispuso de señal de televisión abierta para llevar los contenidos escolares durante estos tiempos, una gran parte de las personas entrevistadas reconocieron que no les es posible seguir las actividades por ese medio. En todo caso la mayoría de los padres de familia se enteran de los trabajos escolares por medio de WhatsApp.

La señora Martha, madre de 5 hijos quienes cursan primero, segundo, quinto y sexto grado, además de una hija en secundaria, reconoce que ha significado retos, pues además de tener que encargarse de sus labores domésticas, debe darse tiempo para explicar los contenidos educativos a sus hijos.

Otro de los problemas que enfrenta es el económico, pues señala que realizar los trabajos en casa equivale a un gasto de 30 pesos diarios, situación que se complica luego de que su esposo tiene cuatro semanas sin algún ingreso.

“Hay cosas que a uno se le dificultan, desde lo económico y hasta la manera en la cual podamos explicarles las dudas que tengan los niños, hay cosas que no recuerdo”, indicó.

Por su parte, la señora Patricia, quien tiene hijos en preescolar, primaria y secundaria, reconoció que ha sido complicado seguir las clases por televisión debido a que a la par debe de atender las encomiendas del hogar. De esa manera, sus hijos cumplen únicamente con los trabajos. “A veces con el teléfono mi hijo mayor consulta las tareas, pero cuando no tenemos crédito pedimos con compañeros que le vendan copias para que de esa manera pueda cumplir y no se retrase en su aprendizaje”, precisó.

También hubo casos de personas que durante este periodo de confinamiento le dan prioridad a la educación de sus hijos, con quienes dedican el tiempo que sea necesario hasta que logran comprender las lecciones del día. Tal es el caso de la señora Imelda, quien tiene un hijo en preescolar y a quien trata de enseñar de forma correcta, lo anterior, dijo, ha significado para ella la oportunidad de reforzar en aquellas áreas de dificultad del menor.

Algunos niños habitantes de aquella comunidad quienes cursan algún grado en primaria, reconocieron que han comenzado a extrañar acudir a la escuela y convivir con sus compañeros.