Noé García Gómez

Esta semana importantes espacios de los medios noticiosos son ocupados por lo que sucede en la zona del ex balneario Ojocaliente, el largo litigio por el uso de suelo y la intención de construir un centro comercial en una zona considerada de preponderancia ecológica, ha llegado al extremo de utilizar marrullerías por parte de la empresa para lograr su objetivo; como la cobarde tala clandestina de medio centenar de longevos mezquites y huizaches.

Hace unos años se talaron casi 400 centenarios árboles para construir la Plaza Espacio, con la promesa que se plantarían 3.000, y es fecha que, hoy, no sabemos dónde se plantaron y si se les está dando un seguimiento, cuidado y mantenimiento por parte de la empresa. Lo más probable fue, que en caso de que lo hicieran, están olvidados y a su suerte. Si en verdad plantaron estos tres mil árboles, lo más probable es que ni el 5% (150) lleguen a una edad madura, sin el seguimiento correspondiente.

La tala de los árboles es grave, especialistas estiman que su existencia equivalía a la absorción y purificación de alrededor de 2 kilo-toneladas de dióxido de carbono cada año, ayudaban a reducir la temperatura de los alrededores para que esa zona no se convirtiera en una isla de calor, además de que conformaban el hábitat de otras especies animales. Repito es grave, pero no es una herida de muerte a ese ecosistema y su importante función ambiental.

Lo más grave y el tiro de gracia sería si se impone, a la protección del medio ambiente y al sentido común, la intención de cubrir con una plancha de asfalto y edificaciones, con ello se cancelaría, de forma permanente, una importante recarga natural de los mantos acuíferos en nuestra ciudad, en particular del acuífero Ojocaliente, y eso sí contribuiría al desastre ecológico que estamos viviendo en Aguascalientes. El incremento en la temperatura, las caóticas inundaciones en época de lluvia y la falta de purificación de nuestro cada vez más contaminado aire, serían algunos de los graves problemas. Pero además, todavía hay más de un centenar de árboles que tienen que ser cuidados por ciudadanos y autoridades, para lograr que no tengan el mismo catastrófico destino.

Es importante impedir que se construya el centro comercial en esa zona que, dicho sea de paso, sólo contribuye a la expansión de licencias y empresas trasnacionales, que generan una desleal competencia con el empresariado local. Si quieren incentivar el desarrollo económico de las familias de Aguascalientes, que le apuesten a los tianguis y zonas tradicionales, a los mercados y calles comerciales de locales. La Purísima, el Centro, Guadalupe, la calle Nieto, Santa Anita, Avenida Ojocaliente y un largo etcétera que sin la ayuda de ningún gobierno, son zonas que fueron construyendo una tradición comercial por iniciativa y riesgo de las familias trabajadoras de nuestro estado, ¡ahí es donde tienen que poner los ojos nuestras autoridades encargadas del desarrollo económico!

Quiero aprovechar para recordar y concatenar un movimiento y lucha que cambió mi vida e impactó en una larga problemática de nuestra sociedad. Un 1º de marzo, pero de hace 12 años, fue el clímax de una larga lucha de jóvenes pro-tarifasjustas en el transporte público. Dicho movimiento consiguió el descuento a estudiantes en el camión, el cual tuve el honor de impulsar en sus orígenes y después participar junto con una decena de activos líderes juveniles emanados de la sociedad civil.

No teníamos redes sociales, la difusión se realizaba boca en boca, y más, mano en mano, ya que eran panfletos y fotocopias, aprovechamos la internet pero el trabajo fundamental estaba en las micro reuniones en las prepas y universidades. No sólo nos quejábamos, actuamos positivamente aun cuando nos juzgaron de “revoltosos”.

Fue una idealista lucha acompañada de un testarudo trabajo de convencimiento. Donde a lo largo de tres meses, se trabajó y organizó con los recursos que teníamos a la mano, nuestro interés por cambiar las cosas.

Ese 1º de marzo del 2005 más de medio millar de jóvenes de prepas y universidades marcharon por López Mateos y tomaron Palacio de Gobierno, obligaron al gobernador a sentarse a negociar y comprometerse a un descuento, que lamentablemente hoy se sigue regateando.

Hoy, en verdad tengo la esperanza que otros jóvenes se inspiren, organicen y defiendan causas justas, como la defensa de los pocos pulmones de nuestra ciudad hoy en peligro, como La Pona y el Ex balneario Ojocaliente. Salir de la PC y hacerse visibles en el lugar del problema.

¡JÓVENES, ASUMAN EL PRESENTE!

Ustedes pueden parar esta masacre.

Twitter: @noeg2