Roberto Zamarripa
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La maestra Elba Esther Gordillo le da una calificación reprobatoria a la Secretaria de Educación, Leticia Ramírez, y a la política educativa del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
«Cuando llegó (Ramírez), creí que era el momento de los acuerdos, del diálogo, de buscar soluciones… Como persona, mi consideración de la persona. Como maestra, pues realmente todo lo que ha pasado en estos días me hace sentir pena. Me gustaría ver a una persona que domine el tema educativo», señala la ex dirigente del SNTE de 1989 a 2013.
Hace 33 años, cuando recién llegaba al liderazgo magisterial, Gordillo tomó protesta al nuevo comité de la Sección 9, en el que Ramírez era secretaria de Organización.
En entrevista, asegura que a la 4T no le importa la educación. «Hacen un plan de estudios sin tener un diagnóstico de lo que pasa en la educación», señala.
La ex dirigente no reconoce ningún error político ni fracaso. Y, de sus seis años en prisión por el delito de operación con recursos de procedencia ilícita –durante el sexenio de Enrique Peña– asegura que fue una «alevosía».
Sobre las acusaciones de corrupción en su contra, reta: «Que me den un nombre de un maestro que me haya denunciado, o un Gobernador o un Presidente que haya dicho que yo abusé del erario. No, yo viví, sí, de los maestros. Me pagaban todo, absolutamente todo. Y, bueno, hay de corrupciones a corrupciones».
Y aclara que nunca fue el poder tras el trono en el SNTE.
«¡No! Fui poder real, y de frente. Yo no fui líder moral nunca, siempre busqué la legitimación en los estatutos», zanja.