Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Un mayor consumo y precios más elevados causaron que, en los primeros cinco meses de este año, la recaudación por el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a bebidas alcohólicas fuera de 11 mil 18 millones de pesos, un incremento anual del 20.4 por ciento.
Este crecimiento es el más alto desde el registrado de enero a mayo de 2015, cuando hubo un alza real de 31.8 por ciento, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda.
Además, por IEPS a cervezas y bebidas refrescantes, se recaudaron 17 mil 656 millones de pesos en el mismo periodo del año, un aumento anual del 6.2 por ciento.
«Este incremento tiene que ver con dos factores, por un lado, el consumo y por otro el alza de precios. El consumo privado es de los pocos sectores que se está expandiendo, creciendo por encima de un máximo histórico previo», dijo Janneth Quiroz, subdirectora de Análisis Económico de Monex.
Detalló que el consumo de estas bebidas se ha incrementado en buena medida porque hay una mayor movilidad de las personas tras el confinamiento por la pandemia de Covid-19, lo que se traduce en más reuniones y visitas a bares y restaurantes.
«Y desafortunadamente, para un sector de la población es bastante inelástica, es decir, aunque aumente el precio, sus niveles de consumo se mantienen», señaló Quiroz.
De enero a mayo pasados, en el País se consumieron 103 mil 162 millones 369 mil litros de cerveza, 16.8 por ciento más que en igual periodo de 2021, de acuerdo con cifras del Inegi.
En el mismo lapso de este 2022, el valor de ventas de esta bebida, ascendió a 103 mil 162 millones 369 mil pesos, un aumento anual de 8.2 por ciento.
Según la consultora Kantar, hasta marzo de este año, la cerveza fue la bebida alcohólica más consumida en los hogares de México, seguida del tequila.
Las bebidas destiladas de agave, dentro de las que se incluye el tequila, reportaron un incremento anual en el valor de ventas de 26.0 por ciento al sumar 28 mil 708 millones 567 mil pesos, de acuerdo con el Inegi.
«(Por otro lado) también está influyendo el tema de los precios porque al final, el cobro de este impuesto se hace por el monto final que paga el consumidor, no por la cantidad, sino por el valor del producto», comentó Quiroz.
En mayo pasado, el precio de la cerveza tuvo una alza anual de 6.6 por ciento y el del tequila registró un aumento del 10.1 por ciento.
Rolando Silva, vocero del Colegio de Contadores Públicos de México (CCPM), resaltó que el incremento en la recaudación de este impuesto -que tiene tasas gravables de hasta 53 por ciento- evidencia que su cobro no está inhibiendo el consumo de bebidas, que es su objetivo.
«Sería un buen incremento si fuera un impuesto que busca recaudar, financiar un proyecto, pero teóricamente el propósito es inhibir el consumo y es por eso que sus tasas son desproporcionadas en comparación con otros como el IVA, que es de 16 por ciento», aseveró.