Jorge Ricardo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-A un costado de la Basílica de Guadalupe, bajo la estatua de Juan Pablo II, al pie del Cerro del Tepeyac, miles de papelitos amarillentos con los nombres de los que han muerto en la pandemia del Covid se secan al sol.
“A un mes de tu partida, Armando, dejaste un gran vacío en nuestro corazón. Vela por todos y vela por mi Armando Mateo”, “Mamita linda, te extraño mucho. No sabes qué falta me haces”, se lee en ese muro del dolor. “Señor: ten eterno en el cielo a Ernesto Ortiz Ramírez por Covid 44 años”.
Miles de súplicas, fotografías, flores y veladoras son apenas una muestra de los más de 203 mil mexicanos fallecidos y más de 2 millones que han caído enfermos en todo el País.
“Vine porque tengo la misión de dejar la fotografía de la mamá de mi novia, que falleció de Covid”, dice Alejandro Reséndiz, un duranguense de 37 años. “Yo no sabía que íbamos a venir a esto, porque yo también hubiera querido honrar a dos personas que también se fueron por Covid”, añadió su prima Mercedes Puente.
Los papeles se comenzaron a acumular hace cuatro meses, contaron los trabajadores de la Basílica. “Mucho dolor, mucho dolor”, dijo uno de ellos, con overol beige que cambiaba las rosas secas por rosas frescas.
A pesar de todo son más los sobrevivientes, los que llegan a la Basílica a pedir por salud y fortalecer su fe.
Angélica Ramírez, de 51 años, de Gustavo A. Madero, una sobreviviente de Covid, llevaba un cuadro de San Martín Caballero, “patrono de los comerciantes”, porque el lunes inaugurará su abarrotería. Bajó de la talla 44 a la 36, se le cae el cabello, aún le duelen los pies, pero ya tiene el nombre de su negocio: “Quita”, como le decían de niña.