Diego Martínez
Agencia Reforma

CDMX.- El quarterback Baker Mayfield, quien lleva 21 TDs y siete intercepciones en la campaña, y compañía hacen soñar en grande a los aficionados de los Browns por primera vez en más de una década.
Desde 2007 que Cleveland no tenía una marca ganadora y, ahora, el objetivo es amarrar un boleto de postemporada.
Los Browns tienen tatuado el estigma de ser una franquicia perdedora, y las cifras no mienten, pero este grupo que se ha conformado poco a poco comienza a brindar destellos de esperanza.
Tiene marca de 9-3 cuando restan cuatro juegos por jugarse y es la mejor marca desde que lograron terminar 10-6 hace 13 años.
Para darse una idea de lo mal que la han pasado los fans, los Browns, segundos del Norte de la AFC, han logrado boleto a Playoffs sólo en dos de las últimas 27 temporadas.
Ahora, lo que está haciendo Kevin Stefanski en su debut como head coach es de aplaudirse, pues tiene a Cleveland cerca de conseguir el pase, algo que no logran desde la 2002, cuando eran comandados por el quarterback Tim Couch, y previo a esa postemporada su anterior visita fue en 1994 cuando los Browns eran dirigidos por Bill Bellichick y en el campo por Vinny Testaverde, Eric Metcalf e Isaac Booth, entre otros.
Cleveland jamás ha llegado y menos ganado un Super Bowl.
Para su mala suerte, dos temporadas antes de arrancar la era de los Súper Tazones llegaron a los dos juegos por el campeonato de la NFL, en los que cayeron en 1965 y se coronaron en 1964.