Alejandra Benítez
Agencia Reforma

CDMX.- Eduardo Aguirre está convertido en el hombre gol de la Liguilla,y ayer en la noche fue la clave para que Santos Laguna pusiera un pie en la Final.
Aunque la historia reciente de la Fase Final ha demostrado que ningún marcador en los partidos de ida es definitivo, el 3-0 que lograron los Guerreros sobre Puebla los tiene casi en la serie por el título.
El triunfo del conjunto lagunero contrastó con un tema que ha generado polémica en las Semifinales, ya que el club reportó una entrada de 12 mil 132 aficionados en el Estadio Corona, pero en las imágenes se aprecia más gente.
Aunque la mayoría lucían cubrebocas, la sana distancia se olvidó en muchos lugares del inmueble.
Apenas ayer, Pachuca fue sancionado por las autoridades de Hidalgo y el caso fue remitido a la Comisión Disciplinaria, por lo que Santos podría enfrentar algo similar si se comprueba un sobrecupo.
El aforo del TSM es de 29 mil 101 aficionados.
En la primera parte de este duelo, Aguirre habló en la cancha, primero los vacunó con un gol al minuto de juego, aprovechando la desconcentración de la zaga del cuadro de La Franja.
Y después clavó el 2-0 al 27′, aniquilando a los visitantes anímicamente, ya que tres minutos antes, el árbitro anuló un gol de Maximiliano Araujo, por un fuera de lugar, que dejó a los de La Franja con más dudas.
El Puebla se desesperó en el complemento, por más intentos que hizo, el balón se negó a entrar en el arco de Santos, sus delanteros fallaron en el último toque y en medio de esta tensión, los de casa aprovecharon para acabarlos.
Ayrton Preciado, anotó el 3-0 al 72′, luego de un servicio de Diego Valdés, y con eso fue suficiente para imponerse de manera contundente, demostrando por qué fueron uno de los mejores locales del torneo, con un solo encuentro perdido en la Fase Regular.