CHICAGO, EU.- Con casi 400 mil asistentes a lo largo de cuatro días, Lollapalooza se convirtió en el primer festival en tener éxito masivo y de medidas de bioseguridad en medio de la pandemia por COVID-19, y a días de que se volviera a imponer el uso de cubrebocas para vacunados en EU por el aumento de casos por la variante Delta.
Cifras del Lolla revelan que más de 97 mil personas acudieron el jueves al Grant Park, en Chicago; el viernes, sábado y domingo se lograron las expectativas de 100 mil por día, cumpliendo con la exigencia a los asistentes de probar vacunación o examen de coronavirus con resultado negativo.
“Obviamente existía la incertidumbre de saber cómo nos iría y cuáles serían los resultados, pero desde que anunciamos el cartel nos dimos cuenta que había mucho entusiasmo por el regreso a los shows en vivo. Lo hicimos con responsabilidad y con el deseo de celebrar la música y la vida”, indicó Perry Farrell, cofundador del festival y líder de Jane’s Addiction.
En el festival se presentaron estrellas como Tyler, The Creator y Post Malone. Los reportes oficiales indicaron que hubo saldo blanco en la asistencia, aunque, como es habitual, hubo algunos desmayados por el calor o algunos desorientados por consumir cierto tipo de sustancias. (Juan Carlos García/Agencia Reforma)