Los contribuyentes que han omitido el cumplimiento de sus obligaciones fiscales podrán ser sancionados por el SAT mediante dos modalidades de embargo, detalló Hugo Fidel de Lira Reyes, delegado de Prodecon en la entidad.
La primera es la que tradicionalmente conocemos, que se realiza en forma personal, y que es cuando un ejecutor acude al domicilio del contribuyente, le notifica un mandamiento de ejecución, le requiere el pago y, de no existir pago o garantía, procede al embargo de bienes que señale el contribuyente o que designe el ejecutor.
La segunda modalidad es un embargo mediante Buzón Tributario, estrados o edictos. Sobre éste, el funcionario recalcó que en la Reforma fiscal para el 2022 se adicionó el artículo 151-Bis al Código Fiscal de la Federación. Mediante esta disposición, se faculta a las autoridades fiscales para llevar a cabo, por Buzón Tributario, estrados o edictos para el embargo de bienes que, por su naturaleza, no pueden ser extraídos materialmente ante la presencia de la autoridad en el domicilio del contribuyente.
Este tipo de embargo se realiza siempre que se trate de depósitos bancarios, títulos valor, bienes inmuebles o intangibles, todos ellos, bienes de fácil realización. Éstos pueden identificarse haciendo uso de la información que las autoridades pueden pedir a las instituciones financieras, a las entidades o dependencias de la Federación, estados y municipios, así como a los registros públicos de la propiedad o al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, entre otras autoridades o instituciones.
En este supuesto no habrá visita alguna de un ejecutor en los domicilios de los contribuyentes, sino que previamente se emitirá una declaratoria de embargo en la que detallarán los bienes afectados. Esto se hará del conocimiento del deudor a través de Buzón Tributario, por estrados o por edictos, según corresponda. Una vez que surta efectos la notificación del embargo, se continuará con el procedimiento administrativo de ejecución.