La apertura al por mayor de tiendas de conveniencia prácticamente en cada esquina, ha puesto a temblar a los abarroteros y pequeños comerciantes, quienes en la mayoría de los casos no han podido sobresalir a la competencia de grandes cadenas. Antonio Hernández, líder de los abarroteros, consideró que es necesario que exista mayor regulación, pues se han registrado casos donde en una avenida a escasos metros existen dos de esas tiendas, lo que termina restando oportunidad a sus agremiados.

Reconoció que muchas de las tiendas de abarrotes van prácticamente al día, lo que dificulta ofrecer otros servicios como el pago con tarjetas, venta de tiempo aire, pago de servicios, entre otros. Si bien algunos de los pequeños comerciantes han buscado financiamientos para hacer crecer sus negocios, no a todos ellos les dan luz verde, mermando sus proyectos.

Agregó, que hay casos como sucede sobre la avenida De los Maestros, donde existen dos tiendas de conveniencia una enfrente de la otra, lo que se convierte en una competencia desleal. De esa manera, invitó a las familias a consumir en los negocios tradicionales, que enfrentan gastos elevados de luz, renta y pago de proveedores a diferencia de las tiendas de conveniencia que son apoyadas por refresqueras y cerveceras.

“Las tiendas de abarrotes dejaron de ser negocios rentables ante el destape de tanta competencia desleal. Estamos en desventaja claramente y con miedo a desaparecer. Las personas deben saber que los pequeños negocios son fuente de ingresos para sus familias y que vender 50 o 100 pesos menos todos los días es alarmante”, concluyó.