Dejaron de ser negocio las tiendas de abarrotes y en la actualidad sólo van al día en sus ventas, reconoció el presidente de la Asociación de Abarroteros y Pequeños Comerciantes, Antonio Hernández Esparza, quien detalló que más de 100 establecimientos cerraron el año pasado, pero abrió una cantidad similar ante la necesidad, la ilusión y el desconocimiento de muchos de cómo se encuentra este sector económico.

En entrevista con El Heraldo, negó que la temporada de Cuaresma y de Semana Santa sea de bonanza para el sector abarrotero, como lo fue en antaño, afirmando que en hoy en día es prácticamente igual en todo el año. Reconoció que anteriormente incluso se apartaban espacios adicionales en los locales de las tiendas para meter productos de la temporada, tales como camarones, grajea y demás. “Hoy eso ya no existe, porque más bien se fue al lado de las tiendas de conveniencia todo eso, entonces aquí prácticamente es igual que todo el año”.

Afirmó que antes tenían tres temporadas altas muy marcadas en el año, tales como la Navidad, la Cuaresma y al inicio del ciclo escolar de los niños, lo cual favorecía a los abarroteros, sin embargo, en la actualidad todo es muy diferente. “Ahora el abarrotero está esperando al cliente diario, al vecino, al amigo y de ahí no pasa”.

Recalcó que en la actualidad una tienda de abarrotes ya no da para sostener a una familia, sino que sobreviven porque hay ingresos adicionales por parte del hijo, la mamá, el hermano o el papá, quienes se apoyan entre sí. Estableció que tan sólo el año pasado más de 100 tiendas de abarrotes cerraron en la ciudad, ante la difícil situación económica. Sin embargo, una cantidad similar abrió, por la necesidad, el desconocimiento y la ilusión que tienen muchos al iniciar un negocio.

“Muchos piensan que poner un changarrito de abarrotes es muy sencillo. Desgraciadamente quienes se deciden abrir una, a los 6 meses se decepcionan, ven que no era lo que ellos pensaban. Se da el cierre automáticamente, el traspaso o la venta, por eso el padrón aparentemente no baja, porque cierran una y a los 8 días, algún otro interesado se mete en el mismo local o antes de que la cierren la compran en traspaso”, finalizó.