La gran mayoría de las empresas textiles y del vestido tienen parada su producción, y a las que mejor les va es porque decidieron fabricar cubrebocas que es lo que más se demanda en este tiempo y porque se les permite hacerlos de cualquier tela, pues inclusive los materiales sanitarios se han agotado, manifestó el presidente del Consejo Estatal Textil y de la Confección (Cetec), José Manuel Martínez Marmolejo.
El panorama para este sector empresarial es por demás crítico, advirtió, pues los que suspendieron actividades descansaron a sus trabajadores con el pago del salario mínimo, pero hay patrones que no tienen solvencia para seguir garantizando que sus obreros mantendrán sus ingresos, de ahí que hay quienes ya buscan los créditos que ofrece la Sedec.
Pero en el caso de las fábricas que pudieron seguir trabajando guardando las medidas sanitarias pertinentes, ya comienzan a batallar ante la escasez de materia prima, “los únicos que siguen son los que tenían en almacén telas para ventas a futuro, pero ahora las ventas del día están en los cubrebocas, de cualquier tipo de tela, sólo para cumplir con el requisito pues además no hay el material apropiado para dar protección plena”.
Tan sólo socios del Cetec son 20 empresas entre grandes y medianas que en su mayoría tienen suspendidos a sus trabajadores y por ende no hay producción, además de otras 90 entre micro y pequeñas, “pero de todas, sólo tenemos una empresa socia que se dedica al equipo de protección sanitario y es la que trabaja al 100, pero ante la falta de material es que también ha tenido ya algunas suspensiones laborales”.
Martínez Marmolejo subrayó que la mayoría de los empresarios socios del Consejo que preside, están en espera de los apoyos ofrecidos por la Secretaría de Desarrollo Económico a través de créditos, si bien son un riesgo, la realidad es que se necesitará y finalmente la tentativa es que se prestará con bajos intereses y un periodo de gracia de 6 meses.
Lo mejor es que esos créditos son para que los empresarios puedan seguir pagando a sus trabajadores durante estas semanas que restan de contingencia, por lo que se ha pensado también llegar a un acuerdo con sus empleados y que el salario que sigan recibiendo sea a cambio de tiempo de trabajo una vez que se reactiven las fábricas.