Lo que hoy parece una zona de obras en el oriente de la ciudad, fue durante tres sexenios una «cicatriz» urbana que dividía a Aguascalientes. El anuncio realizado este 9 de marzo de 2026 por la gobernadora Tere Jiménez sobre el arranque formal de “Territorio de Gigantes” no es solo una noticia de vivienda; es el desenlace de un drama técnico y político que El Heraldo ha documentado paso a paso durante los últimos 15 años.

Con la construcción de 6,500 viviendas y una inversión orientada a la justicia social, el proyecto busca finalmente saldar una deuda histórica. Pero, ¿qué hubo detrás de esta espera? Al sumergirnos en nuestro archivo hemerográfico, reconstruimos el rompecabezas de este coloso urbano que hoy, finalmente, despierta para transformar la vida de miles de familias.

I. 2015: El nacimiento de una utopía internacional

La semilla de este proyecto se plantó con una ambición sin precedentes. Según consta en los registros de El Heraldo, en mayo de 2015, el entonces gobernador Carlos Lozano de la Torre presentaba el avance de un Plan Maestro que pretendía rescatar el 15% de la superficie total de la ciudad.

En aquel momento, el respaldo era total: el Infonavit y la Sociedad Hipotecaria Federal impulsaban un diseño de «clase mundial». El plan fue coordinado por el prestigioso estudio de Tatiana Bilbao, integrando a despachos de Suiza, Italia y España. El objetivo era ambicioso: crear una ciudad compacta, con zonas mixtas de vivienda, comercio y educación que beneficiarían originalmente a cientos de miles de habitantes.

Parte del proyecto original de Tatiana Bilbao Estudio

II. El laberinto de los «Gigantes»: Torres y Ductos

A pesar del entusiasmo inicial, el proyecto se hundió en un silencio operativo durante años. El problema no era el diseño, sino lo que yacía bajo tierra y sobre ella. Nuestro archivo rescata una pieza clave: el 14 de octubre de 2023, se informaba en estas páginas que el desarrollo estaba «frenado» por ocho kilómetros de infraestructura de Pemex y torres de la CFE que hacían imposible colocar cualquier cimiento.

Este «nudo» técnico comenzó a desatarse apenas hace poco más de un año. Para el 22 de septiembre de 2024, nuestra redacción confirmaba que la administración estatal había logrado reactivar las gestiones con el Gobierno Federal. Sin embargo, el reto seguía siendo financiero: el costo de reubicar las líneas de alta tensión era el obstáculo mayor para los desarrolladores y el IVSOP.

III. 2025: El año de las definiciones técnicas

El camino se despejó finalmente a inicios del año pasado. Como lo informó este diario el 5 de enero de 2025, el titular de SEPLADE, Guillermo de la Torre Sifuentes, dio una noticia que cambió el rumbo financiero del plan: tras exhaustivos estudios, Pemex confirmó que sus ductos en la zona no solo estaban inactivos, sino que no representaban riesgo de contaminación.

Este hallazgo permitió un ahorro sustancial de recursos y tiempo, dejando a la CFE como el único reto pendiente. La planeación de aquel entonces calculó que los trabajos de reubicación eléctrica durarían un año, permitiendo que la construcción de casas iniciara, tal como ocurrió hoy, en el primer trimestre de 2026.

IV. La realidad de 2026: Justicia Social y Vivienda Digna

El proyecto que hoy arranca es una versión «aterrizada» y pragmática de aquel sueño de la década pasada. Si bien la densidad de viviendas se ha ajustado para garantizar la viabilidad del fideicomiso, el enfoque de regeneración urbana permanece intacto.

El modelo actual contempla viviendas que, aunque tienen un valor real de un millón de pesos, se ofrecerán en aproximadamente 650 mil pesos para las familias, gracias a un esquema de subsidios. Ubicado en 50 hectáreas a solo siete minutos del centro, el complejo rompe el modelo de «periferia olvidada», integrando edificios de cuatro niveles, escuelas, parques, zonas comerciales y áreas deportivas en un mismo polígono.

Epílogo: La persistencia de la memoria

La colocación de la primera piedra de Territorio de Gigantes es un recordatorio de que, en el urbanismo de gran escala, la continuidad es tan importante como el presupuesto. Lo que hoy celebra Aguascalientes no es solo un nuevo proyecto habitacional, sino la victoria de la perseverancia técnica sobre la infraestructura obsoleta.

R. Edrehira. Con información de la Unidad de Inteligencia Digital