Enrique Cavazos Solís 
Agencia Reforma

MONTERREY, México.- ¡Pato O’Ward ya es histórico!
El piloto regiomontano se convirtió este domingo en el mexicano con mejor resultado en las 500 Millas de Indianápolis, la carrera más importante de Estados Unidos y una de las tres más grandes del mundo, al finalizar sexto en la séptima fecha de la IndyCar.
Con este final, O’Ward superó lo conseguido por Adrián Fernández en el 2004, cuando cerró séptimo en una carrera interrumpida por lluvia.
Por si fuera poco, el azteca de 21 años ganó el premio Novato del Año del evento, igualando a Josele Garza (1981) y Bernard Jourdain (1989).
El japonés Takuma Sato fue quien se llevó la gloria de la carrera, que terminó bajo bandera amarilla, librando una intensa batalla con el neozelandés Scott Dixon, quien desde la arrancada tomó el liderato. Graham Rahal completó el Top 3.
Dixon se quedó a unos segundos de conseguir la pole position el sábado en el “Fast Nine” y su molestia la convirtió en concentración al volante, pues desde la primera bandera verde superó a Marco Andretti con una efectiva maniobra. El “pole sitter” finalizó 13.
La espectacular carrera, en la que se alcanzó 223 millas por hora (James Hinchcliffe, 223.164), tuvo en Oliver Askew, Alexander Rossi y Spencer Pigot los protagonistas de los golpes más aparatosos.
Primero fue el novato y coequipero de O’Ward quien se impactó contra el muro interior del óvalo en la vuelta 91, cuando intentó esquivar a Conor Daly, quien había hecho un trompo.
Después, en la 145, Rossi, ganador en el 2016, se pasó de frente y chocó muy fuerte contra la barrera exterior, perdiendo, incluso, una parte de su auto.
Al final, Spencer Pigot le puso un agregado de alarido, al impactar el muro que separa la pista y los pits y obligó a que saliera una nueva amarilla más, que no permitió el final de la prueba.
Los otros pilotos que no lograron terminar la prueba fueron Marcus Ericsson (en la vuelta 24), Dalton Kellet (82) y Álex Palou (121). Llegando a la tercera vuelta, Ed Carpenter tuvo un contacto con el muro, lo que lo mandó a pits muy temprano en la carrera, sin embargo, pese a perder 13 vueltas por trabajos en su auto, el estadounidense logró regresar y terminar la prueba.
Con este triunfo, Takuma Sato, de 43 años, bebió por segunda ocasión la leche de Indianápolis luego de que se consagrara en el 2017.