Víctor Fuentes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El proyecto hidráulico más ambicioso para la región del Bajío terminó en una demanda millonaria contra la empresa que no pudo construirlo.

Se trata del acueducto El Zapotillo, obra de 139 kilómetros y 640 millones de dólares, que debió ser construida entre 2014 y 2017, para llevar agua del Río Verde a León, Guanajuato, durante 22 años.

Banobras presentó el 14 de noviembre de 2020 una demanda ejecutiva mercantil contra Concesionaria del Acueducto El Zapotillo (CAZ), filial del consorcio español Abengoa, para exigir el pago del crédito que le otorgó en diciembre de 2014.

El monto máximo del crédito era de 2 mil 306 millones de pesos, y CAZ dispuso en septiembre de 2015 de los primeros 220 millones.

El pasado 21 de junio, a petición de Banobras, el Juez Décimo Primero de Distrito en Materia Civil, Horacio Ruiz, embargó las cuentas bancarias de CAZ, mientras que desde el 21 de abril fueron embargados el título de concesión que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) expidió en favor de la empresa en 2011, así como otros bienes, marcas registradas, derechos de cobro y derechos litigiosos.

Desde el 4 de marzo de 2020, ante el incumplimiento de la empresa, Banobras le notificó que iniciaría el “periodo de aceleración” del crédito, es decir, lo daría por vencido de forma anticipada y exigiría el cobro del saldo insoluto, cuyo monto fue censurado en los documentos judiciales revisados por Grupo REFORMA.

Abengoa entró en proceso de insolvencia en España y México en 2016, justo cuando anunció que había iniciado obras para El Zapotillo, que además del acueducto, incluyen un macrocircuito de 40 kilómetros en León, dos plantas de bombeo y una potabilizadora.

En agosto de 2017, CAZ “renunció sin responsabilidad” a la concesión de Conagua, que en noviembre de 2018 le aceptó la renuncia, pero imputándole responsabilidad, lo que ha llevado a un largo litigio ante el Tribunal Federal de Justicias Administrativa (TFJA).