José Luis Quintanar Stephano

El envejecimiento se define como el proceso que está asociado a cambios en estructuras y funciones de un organismo y que conlleva a una disminución en la eficiencia de los mecanismos que mantienen su equilibrio interno. El proceso de envejecimiento presenta algunas características fundamentales tales como que es universal, ya que la manifiestan todos los seres vivos y se presenta de manera gradual e irreversible, donde desafortunadamente no hay rejuvenecimiento o vuelta atrás. Es deletéreo, lo cual implica que durante el proceso de envejecimiento se van perdiendo funciones y por tanto, se produce una mayor vulnerabilidad a enfermedades o incluso a la muerte. Sin embargo, es importante distinguir que envejecimiento no es igual a enfermedad, aunque la distancia es muy corta entre ellas. Además, es heterogéneo en el tiempo, es decir, cada especie, organismo, sistema, órgano, tejido o célula, envejecen a su propio ritmo.

¿Qué es lo que determina nuestro envejecimiento? Existen muy diversas teorías que tratan de explicar los mecanismos biológicos como posibles causas. Entre ellas destacan aquéllas que involucran aspectos genéticos. La teoría de la programación genética menciona que existe un patrón de vida similar en las diferentes especies de organismos en cuanto a su ciclo de vida que incluye, su desarrollo, su reproducción y su envejecimiento y que están influenciados por un reloj biológico. Estos eventos estarían determinados por un gen del envejecimiento, cuya expresión en un momento determinado de la vida del individuo provocaría la aparición de los cambios moleculares, celulares y de sistemas.

De este modo, el envejecimiento es una consecuencia ya predeterminada de sucesos escritos previamente en el genoma celular. No se trataría de un hecho al azar, ni de un error. El envejecer sería una expresión ordenada y programada de nuestra información genética. Un ejemplo de la posible acción de algunos genes en la inducción del envejecimiento es el estudio en el gusano Caenobiteselegans, un organismo de estructura simple, en el cual, la mutación en un gen denominado age-1 incrementa la longevidad en aproximadamente un 75%. Otra teoría también con una amplia aceptación, es la teoría de los telómeros. Los telómeros son estructuras localizadas en los extremos de los cromosomas. Estas estructuras se van acortando progresivamente con la edad y dicho acortamiento es señal de reducción en la replicación del material genético, lo cual trae como consecuencia, una pérdida en la calidad estructural y funcional de las células, por ende, del individuo.

Por otro lado, existen teorías ambientalistas como la del Sunnamitismo. Dicha teoría hacía referencia a que para mantenerse joven era necesario estar en un ambiente de jóvenes. El nombre tiene su origen en el hecho de que al rey Salomón para mantener su juventud, le hacían dormir con Abisagla sunnamita, una mujer muy joven. Esta práctica pudiera ser saludable, pero la ciencia mejor se decanta por el ejercicio físico y mental, la adecuada alimentación, el dormir bien, evitar el estrés y las drogas, en resumen, vivir una vida saludable para tener una vejez saludable.