Rolando Herrera
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La migración y el tráfico de fentanilo, dos de los principales problemas que enfrenta México en su relación con Estados Unidos, tensa la relación entre el Presidente Andrés Manuel López Obrador y su homólogo Joe Biden.
Ambos asuntos son clave para el Mandatario estadounidense, de cara a la renovación presidencial de este año y se han convertido en tema de campaña tanto de demócratas como de republicanos.
Entre el 27 de diciembre y el 19 de enero se llevaron a cabo dos reuniones entre delegaciones de ambos países para abordar las problemáticas en común, y tras dichos encuentros la administración Biden intensificó el retorno de migrantes a sus países de origen vía aérea.
En las primeras cuatro semanas de enero se programaron 112 vuelos de repatriación a 14 países, la mayoría de ellos a Guatemala (48), Honduras (31) y El Salvador (9), sin embargo, también otros como Venezuela y Cuba, así como Rumania y la India.
En paralelo, la semana pasada se llevó a cabo la «Conferencia sobre consumo de drogas sintéticas», la primera organizada por los gobiernos de México y Estados Unidos enfocada en la prevención del consumo, donde se reconoció que el tráfico de fentanilo continuará creciendo.

Eluden responsabilidad en tráfico de fentanilo
Sin hablar de la responsabilidad de México en el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos y en el consumo en México, AMLO aseguró que ese país enfrenta «una verdadera tragedia» por el consumo de este opiáceo sintético.
«No, no, una verdadera tragedia y triste lo que pasa es donde tu vives en Estados Unidos que por consumo de fentanilo mueren 100 mil jóvenes al año. No puedes llamar a esto (de México) tragedia», señaló, en alusión a los índices de homicidios dolosos en el País.
Dijo que EU se ha convertido en un país más peligroso que México y le preocupa la descomposición social a la que ha llegado esa nación.
Con información de Antonio Baranda y Claudia Guerrero