Como norma general, cada día son más las empresas que cuentan con dispensadores de agua en sus instalaciones, sobre todo en las oficinas. El consumo de agua mineralizada durante la jornada laboral cumple la necesidad de hidratación continua de los profesionales, así como mantener su seguridad.

Disponer de agua en la oficina y mejorar la productividad de los trabajadores, podrían ser dos conceptos totalmente diferentes. Sin embargo, están estrechamente relacionados. El principal nexo de unión de estos conceptos está centrada en la importancia fundamental de la hidratación para el rendimiento.

El efecto del agua en el organismo

Necesitamos reponer el líquido que vamos perdiendo a lo largo de las 8 horas habituales de trabajo en una compañía. Los expertos recomiendan tomar entre 1,5 y 2 litros de agua al día para mantenernos hidratados. Pero en ocasiones no somos conscientes de su falta por estar enfocados en una determinada actividad. Algunos de los problemas presentados en una leve deshidratación del organismo pueden provocar molestias como náuseas o dolores de cabeza, desregulación de la tensión arterial y/o corporal, problemas para hacer correctamente la digestión, decaimiento y cambios de humor, y también puede afectar nuestra capacidad de concentración.

Por su parte, una deshidratación severa impide el funcionamiento del organismo y del cerebro con consecuencias fatales. Cuando pasamos muchas horas sin beber agua podemos provocar una pérdida del peso corporal del 2%. Esto puede afectar negativamente a la memoria a corto plazo, la capacidad de procesamiento del cerebro, la correcta concentración y el análisis pertinente de información, así como la pérdida del nivel de alerta.

Por el contrario, con una fuente de agua cerca en la oficina podemos ser más eficientes y productivos. De esta forma, saciaremos nuestra sed sin distracciones sobre la faena que estemos realizando. Pero, además, al margen de la necesidad puramente fisiológica de beber agua con frecuencia, ayuda a conseguir el bienestar de los empleados.

La importancia de garantizar la salubridad del agua

Claro está, para no poner en riesgo su salud, es indispensable garantizar la salubridad del agua que se brindará a decenas o cientos de trabajadores. Para ello existen dispensadores de agua diseñados con materiales hipoalergénicos que combaten gérmenes y bacterias. Además, estos artículos pueden regular sus funciones de temperatura proporcionando agua fría, templada y caliente.

Desde el momento en que las empresas disponen agua de calidad en sus oficinas de trabajo los empleados se sienten a gusto. Esto brinda beneficios tales como mejorar el clima laboral en general, mayor comunicación con compañeros, subordinados y superiores. Mejora la concentración, eficacia y calidad del trabajo. Ayuda a relajarse y recuperar fuerzas durante la jornada laboral.

Además de esto, también es fundamental habilitar un espacio de trabajo agradable para sus integrantes, tales como climatización, iluminación, entre otros. La suma de todo ello permite conseguir unos buenos índices de rentabilidad y productividad empresarial, objetivos comunes para cualquier empresa y pequeños negocios. 

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