CDMX.- Mientras empresarios de espectáculos en vivo enfrentan en México un escenario poco optimista en términos económicos, los consumidores de conciertos están en medio de un caos informativo.
Quienes adquirieron localidades para algún show que no se haya llevado a cabo por la pandemia de COVID-19 deben esperar su posible reprogramación, o bien, que se cancele y les sea devuelto su dinero.
En shows cancelados ya se han efectuado reembolsos con descuentos de cuotas por los servicios de emisión de boletos.
Como si fuera la pirinola de la suerte, la realidad es que entre consumidores y prestadores de servicios en este giro la opción es “todos ponen”.
“Nadie quiere perder, ni el artista ni el empresario. ¿Qué van a pedir? Los mismos artistas harán uso de su recurso sentimental, abogando por las familias de los trabajadores y la gente que quedará desamparada para pedir que no soliciten el reembolso y sí vayan al concierto (reprogramado). Todo quedará a criterio del comprador”, dijo un broker especialista en la compraventa de entradas.
“En casos como este aplica la de ‘la casa nunca pierde’, y aunque no tienen mucho, sí es cierto que el artista no quiere perder lo que ya cobró. Por eso pedirán que continúen con los planes”, especificó un empleado de una boletera en la CDMX.
Todos, dicen los entrevistados, están buscando soluciones efectivas. (Juan Carlos García y Hugo Lazcano/Agencia Reforma)