La temporada de fin de año una de las más esperadas para los comerciantes, también es una de las favoritas de los amantes de lo ajeno, quienes aprovechan la aglomeración de personas para cometer robos tipo hormiga. Lo anterior, ocasiona para los establecimientos fijos pérdidas considerables de acuerdo a lo reportado por Canaco.

El presidente de la Cámara Nacional del Comercio, Humberto Martínez Guerra, precisó que para nadie es nuevo que ladrones tipo fardero intenten hacer de las suyas, quienes en ocasiones pueden operar solos o en grupos, aprovechándose de las multitudes registradas en las tiendas.

Ante ello, los comerciantes se preparan de manera anticipada con medidas de seguridad adicionales, como la instalación de videocámaras, así como contratación de personas de seguridad privada, para tratar de inhibir conductas delictivas.

Quienes no tienen la posibilidad de contratar ese tipo de elementos, buscan que entre sus propios empleados sean los encargados de realizar la vigilancia, cuidando las entradas de las tiendas y poniendo mayor énfasis al momento de que los clientes abandonan las mismas. De acuerdo al líder de los comerciantes plenamente establecidos, las mermas por robos tipo hormiga, van al final de la temporada, del 3 al 5 por ciento del total de las ventas.

Por cierto, no hay algún giro preferido por los ladrones, pues al considerar ganancia cualquier sustracción ilegal de mercancía, pueden operar en tiendas departamentales y pequeños negocios.

«Te puedo decir que los robos hormiga, dejan afectaciones del 3 y hasta del 5 por ciento de las ventas, quizá no sea mucho en porcentaje, pero los pequeños establecimientos, que es donde se comete el grueso de los robos, enfrentan grandes pérdidas», concluyó.