Rolando Herrera
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El Comité de Vigilancia Ambiental que supervisa el sistema de drenaje y agua potable en Cancún y Playa del Carmen advirtió que el Tren Maya podría fracturar la red y provocar inundación de aguas residuales y desabasto del líquido para consumo humano.
El trazo del tramo 5 cruza las líneas principales de drenaje y de conducción de agua potable, lo que provocaría, por efecto de la vibración y tipo de suelo, que los tubos se fragmenten, interrumpiendo el flujo.
De acuerdo con la estimación del Comité, la fragmentación del ducto principal de aguas negras provocaría que las partes bajas de Playa del Carmen se inundaran en un lapso de tres horas y la Quinta Avenida, que es la calle principal de la zona turística, se anegaría con 40 centímetros de aguas fétidas en tan sólo cinco horas.
En el caso del agua potable, al romperse el ducto principal de abastecimiento del agua proveniente de los pozos de captación, en un par de horas los tanques de almacenamiento se quedarían sin suministro, y la dotación de agua potable se vería interrumpida en un lapso de 72 horas.
Una situación idéntica, advirtió el Comité, ocurriría en Cancún, que tiene el mismo tipo de suelo y al igual que en Playa del Carmen el tren cruza por encima de ductos principales.
«Lo que sucedería es que con la vibración procedente del tren, estos ductos que están de por sí en un suelo que tiene cierta fragilidad por ser terrenos calcáreos, no sólidos, se romperían; se quedaría sin agua potable tanto Cancún como Playa del Carmen, y en el curso de pocas horas las partes bajas de ambas ciudades quedarían inundadas con aguas negras», indicó el químico Luis Manuel Guerra.
El experto, quien es presidente del Instituto de Asistencia en Investigaciones Ecológicas y forma parte del Comité de Vigilancia Ambiental, dijo que el proyecto no contempla la afectación a la red de drenaje y agua potable.
El tramo 5 Norte, cuya construcción está a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), tiene una extensión de 49.8 kilómetros entre Cancún y Playa del Carmen y su trazo ha sido modificado varias veces, la última en enero de este año.
«La modificación del trazo hace que desemboque el curso, digamos, del tramo ferroviario, sobre el sistema de aguas tanto de Cancún como de Solidaridad en Playa del Carmen, de tal manera que el trazo actual pasa directamente por encima de los ductos de conducción.
«Esto no está contemplado en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que, a pesar de que se entregó tardíamente, posterior al inicio de las obras, lo cual ya es ilegal, esta afectación no está contemplada en la Manifestación de Impacto Ambiental, no se tomó en cuenta, no la conocieron», dijo Guerra.
La red de aguas tanto de Cancún como de Playa del Carmen, explicó, fue construida considerando el tipo de suelo existente en esas localidades, sin embargo, no se contempló la existencia de un tren que pasaría por encima de ella.
«Ya están hechos los estudios que demuestran que va a haber lo que técnicamente llaman interferencias, se interfiere el flujo, hay una ruptura del ducto y se pierde el caudal, o sea, prácticamente, el agua potable ya no se va a poder conducir porque ya no va a haber ducto para hacerlo, por la vibración, no es únicamente el peso que, desde luego, tiene significado, sino las vibraciones concomitantes al tránsito de un tren de esta magnitud», explicó.