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Agencia Reforma

PUEBLA, Puebla.- Habitantes de la junta auxiliar de San Pablo Xochimehuacán, al norte de esta ciudad, se manifestaron ayer en el perímetro donde ocurrió la explosión del domingo, para exigir a las autoridades la revisión de otra posible toma clandestina de gas LP.
Decenas de inconformes señalaron una vivienda en la cual se encontraba un túnel y artefactos para picar el ducto Cactus-Guadalajara, pese a que hace un año se alertó de una fuga.
«Nos están dejando morir solos, no se vale. ¿Dónde está el Presidente? No tenemos autoridad, estamos abandonados, no se vale, queremos soluciones», reclamó una habitante.
Con la ayuda de un altavoz, Óscar Cabrera, trabajador de Pemex Logística en el área de ductos de Puebla y Tlaxcala, explicó a los manifestantes que esa toma clandestina fue revisada y cerrada hace meses, y en este momento no existía ningún peligro de explosión.
«Hace tiempo se tenía una toma aquí, se inhabilitó de forma permanente, el riesgo ya no existe. El sistema de transporte del LPG ducto Cactus-Guadalajara está operando de forma correcta, y no hay ningún riesgo. Se realizó el encapsulado metálico para que no volviera a conectarse a la toma, se hizo medición de explosividad y no marcó absolutamente nada, no hay ningún riesgo», aseguró a los pobladores.
«Desgraciadamente el túnel está abierto, pero no podemos ingresar y echar tierra, taparlo. Necesitamos el permiso del dueño, en coordinación con Protección Civil».
En recorridos de habitantes y autoridades, se mostró cómo la toma sigue abierta en el interior de un domicilio a pie de calle, entre dos negocios en esta capital poblana.
Tras el hallazgo de la toma presuntamente clausurada, vecinos de la zona cercana a la explosión ingresaron a sus viviendas para sacar de ellas algunas pertenencias personales ante el temor de una explosión.
Por la mañana, el Gobierno de Puebla dio a conocer que se tenían contabilizadas 183 viviendas afectadas y que había ascendido a 15, la cifra de hospitalizados que habían necesitado ayuda médica debido a quemaduras de segundo grado.
En la zona cercana a la explosión, donde algunas viviendas registraron daños menores, las autoridades ya permitieron el ingreso de los habitantes para verificar sus pertenencias e infraestructura.
Javier González del Villar, director general de Pemex Logística, aseguró el lunes que la Fiscalía General de la República (FGR) investiga a la empresa «Hidro Gas», como la presunta causante de la ordeña con pipa que provocó la explosión del pasado domingo, la cual provocó una muerte.
Con información de Oscar Uscanga