Charlene Domínguez y Jorge Cano
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La reforma al sistema de pensiones podría hacer que las empresas recurran más a los esquemas agresivos de outsourcing e incluso fomentar la informalidad, advirtieron expertos.
La reforma platea que se incremente la aportación al ahorro de 6.5 a 15 por ciento, el cual sería absorbido por el patrón, para llegar a la meta en un periodo de ocho años.
“Cada vez que se hace más caro el empleo, los patrones evalúan alternativas. Estas modificaciones se deben acompañar de un cumplimiento estricto de la ley para sancionar a las personas que evaden las obligaciones laborales”, afirmó Rolando Silva Briceño, integrante del Colegio de Contadores Públicos de México (CCPM).
Analistas prevén que uno de los efectos inmediatos con la reforma sea el uso de malas prácticas de contratación, entre las que se incluye el subregistro salarial ante el IMSS.
“El hecho de que aumente la contribución de esa manera y no disminuya el gasto disponible de las personas, sobre todo de las que ganan menos, es una buena noticia, pero me preocupan los efectos en mercados laborales.
“Si de por sí las empresas registran a trabajadores con el menor salario, con este aumento, que lo absorben las empresas, será más caro contratar a la gente”, manifestó Alejandra Macías, directora de Investigación y Especialista en Economía del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
Mario Barrera, fiscalista de Thompson & Knight, coincidió en que la reforma puede incentivar mecanismos de contratación alternativos y provocar despidos.
“Puede desalentar contrataciones nuevas y alentar despidos, máxime en ausencia de medidas contracíclicas que mitiguen los efectos económicos negativos de la pandemia, pues de hecho esta reforma encarece la compra de mano de obra”.
Agregó que se debe esperar para ver cómo queda la ley tras el proceso legislativo, para determinar con precisión su impacto y, en su caso, posibles estrategias de defensa para los trabajadores.
En tanto, Enrique Díaz-Infante, del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), señaló que es adecuado subir la tasa de reemplazo para una pensión digna, pero preocupa que incentive la informalidad en un país donde 60 por ciento de la Población Económicamente Activa es informal.
Se estima que la reforma podría encarecer la contratación de trabajadores 9 por ciento, según el Centro de Estudios para el Empleo Formal (CEEF).
Actualmente, cuando un patrón hace una contratación formal paga por cuotas patronales alrededor de 35 por ciento extra del sueldo del trabajador. Con la reforma esa cifra se elevaría a 44 por ciento, dijo Armando Leñero, presidente del CEEF.