compuPor Javier García Zapata

De forma cíclica aparece en internet un “hoax”, o bulo (un “borrego”, como decimos en México), que provoca gran revuelo, alarma y hasta masiva angustia existencial, pues afirma que Facebook está por cancelar todas las cuentas cuyos mensajes tengan faltas de ortografía. Causa enorme inquietud y preocupación aunque sólo momentáneamente, pero deja claro también que muchas personas están conscientes de lo mal que escriben… ¡y no les importa! “Pero me entendiste ¿verdad?”, “Fue por la prisa”, “Es el teclado”, “Lo hice desde el cel”, son argumentos para justificar el desaseo.

No falta quien señale que si no fuese atentatorio contra la libertad de expresión o no se incurriera en discriminación, sería positiva en alto grado la medida de cancelar espacios en el FB, en los foros y hasta quitar el whats app a los contumaces “ortograficidas”.

Hay incluso quien propone, un tanto más drástico, que se convoque al doctor Chunga y otros sabios de su calado para inventar un teclado, de uso obligatorio, que genere pequeñas descargas eléctricas en los dedos por cada ortograficidio; más ampliamente: por cada gramaticidio, con potencia acorde a la gravedad de la falta, si es que pudiera considerarse que la omisión de una tilde no equivale a cambiar un verbo (haya o halla) por un adverbio (allá) o por un sustantivo (aya), por ejemplo. Tal castigo sustituiría a los reglazos de antaño, que tan sustanciosos fueron para muchos.

Y si no fuese desastroso resultaría simpático pensar que, con este desvirtuar el idioma, ya no dentro de cinco siglos sino en una década, tanto los mortales simples como los criptográficos y lingüistas se devanarán los sesos tratando de entender lo que algunos usuarios escriben o quisieron expresar, así como hoy ocurre con el Manuscrito Voynich, del que hablamos en el artículo anterior.

Por supuesto, las incontables barbaridades que se vierten cada día en las redes, y que se originan básicamente en el hígado, no son ni por error una joya literaria, y merecen la gloria del olvido. Pero hasta los insultos hay que escribirlos correctamente para que cumplan sus fines de comunicación. Digo, para que duelan de veras y no solamente provoquen la carcajada del destinatario y su conmiseración hacia los autores ¿no?

De asomarse a las redes, ¿qué diría Neruda? (No, no estoy citando al “compositor” guatemalteco). U Octavio Paz. A lo mejor se ponían a llorar. El chileno declaró su amor así: “Amo tanto las palabras… Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío… Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema… Todo está en la palabra… Tiene sombra, trasparencia, peso, plumas, pelos, tiene de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto trasmigrar de patria, de tanto ser raíces… Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos… Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro… Se lo llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras”.

De Paz leemos:

“Un poeta me dijo algo muy divertido: que yo había escrito una elegante mentada de madre contra los mexicanos”; también: “Nombrar es crear, e imaginar, nacer”.

El poeta portugués Fernando Pessoa dice: “La gramática / es más perfecta / que la vida. // La ortografía / es más importante / que la política. // La suerte de un pueblo / depende del estado / de su gramática”.

Queda claro que estas líneas no hacen referencia al “nuevo lenguaje”, presente sobre todo en la mensajería de los aparatos móviles. Es tema aparte. Como lo es también la brecha que ha significado internet, no solamente entre quienes tienen acceso y quienes de él carecen, sino entre los propios usuarios que se acribillan con insultos en lugar de contrastar razones y argumentos.

LO QUE VEMOS EN LA RED

Es admirable la actitud de quienes desarrollan campañas temporales en pro de la defensa animal; y realizan también acciones permanentes para buscar albergues a gatos y perros abandonados o maltratados. Algo similar –aparte del propuesto teclado inteligente– se pudiera hacer con el idioma… aunque la ortografía y la redacción no parecen ser una preocupación y por lo tanto una prioridad para quienes diseñan los planes y programas educativos, a pesar de que el resultado de tal ausencia produzca “una cosa” como la siguiente, vista en un debate sobre la transfusión sanguínea a un joven testigo de Jehová. Advertencia: lo que usted verá a continuación puede herir la susceptibilidad, por lo cual se recomienda discreción, y de ser posible la compañía de un sicólogo y un lingüista:

“si aparte oritala ciencia esta tan avansada ke poner sangre es anticuado y los mas facil para los doctores ke no kieren batallar orita ya asta espansores de sangre ke ase ke imediatamente tengas mas asi ke es muy inprobable ke muera aparte te ponen sangre y teda sida o otras enfermedades aparte de ke tu cuerpo puede rechazar la sangre y morir como sea con lleva mas riesgo la trasfucion”.