Desde que se presentó el primer caso de COVID-19 en Aguascalientes, el basquetbol ha estado congelado por ser uno de los deportes con mayor riesgo de contagio, al ser una disciplina de contacto constante y lugares cerrados.
Sin embargo, este deporte es uno de los más practicados en el estado y en México en general, por lo que constantemente la Asociación de Basquetbol ha estado al pendiente de la situación sanitaria para poder volver a las canchas, aunque claro, siempre pensando en el bien de los jugadores y entrenadores, así como de sus familias.
El deporte en general se empezó a reactivar hace un par de meses, disciplinas como el futbol, tenis, beisbol, ciclismo, entre otros, ya han logrado regresar a la “nueva normalidad”, pero el basquetbol ha tenido que permanecer estático, al menos de manera oficial bajo los reglamentos de Ademeba.
A lo largo de las últimas semanas, la Asociación ha informado quincenalmente su postura sobre el regreso a la actividad, informando que no se regresará a la duela hasta que se tenga un mejor panorama en el semáforo sanitario, además de reprobar cualquier regreso a la actividad por parte de algunas ligas, torneos o escuelas que han decidido saltar estos lineamientos.
Esta semana, el semáforo de la secretaría de salud ha cambiado a amarillo, así que Ademeba presentó su protocolo de regreso a las canchas, el cual no representa un regreso inminente, ya que este protocolo tiene que ser avalado y autorizado por las dependencias sanitarias, y sólo ellas informarán cuándo se podrá activar este protocolo.
Entre las medidas que se tomarán, es que las ligas y torneos podrán reanudarse siempre y cuando los equipos cuenten con todas las normas, así como los diferentes recintos en los que se celebra el deporte ráfaga, tomando en cuenta que los más eficientes son los espacios abiertos.
En el caso de las duelas cerradas, deberán tener una buena ventilación, y de momento el acceso a familiares o público en general quedará totalmente restringido, por lo que sólo serán jugadores los que podrán regresar a la nueva normalidad.
Los equipos deberán estar informando constantemente el estado de sus jugadores, estipular por escrito que se harán responsables si permiten jugar a un basquetbolista con COVID o con síntomas relacionados, ya que el retorno a las canchas debe ser lo más seguro posible, así que cada equipo y jugador deberá acatar las medidas con empatía hacía los demás, si se quiere evitar una pausa mayor de este deporte.
Asimismo, los jugadores tendrán que llegar en vehículo particular a las canchas, y se deberá contar con uniforme y ropa extra; el uniforme se tendrá que utilizar en el calentamiento y el juego, y una vez terminado el partido se pondrá en una bolsa de plástico para volver a portar la ropa de llegada.
El uso de cubrebocas tendrá que ser obligatorio, se tendrán que evitar gritos o alzar la voz, pero se contará con “un minuto de oxígeno” a mitad de cada cuarto, para así recuperar el aire por el uso de mascarilla; el uso de googles o lentes de plástico también están permitidos.
Cada equipo deberá llegar 15 minutos antes del juego para los protocolos sanitarios como toma de temperatura e higienización de manos, suelas y bancas, y deberán abandonar el recinto hasta 8 minutos después de finalizar su partido.
Por el momento se recomienda que los jugadores que vayan a reactivar las ligas sean personas sanas, que no padezcan de enfermedades crónicas o sobrepeso, así como evitar contar con jugadores menores a 14 años y mayores a 60; una vez que la situación mejore poco a poco el resto de los basquetbolistas podrán regresar a la actividad.
Aún no se tiene una fecha estipulada para iniciar con torneos de Ademeba, pero una vez presentado este protocolo se espera un paso gigantesco en la búsqueda de reactivar el deporte ráfaga, por lo que sólo resta ser pacientes, acatar las medidas y cuidarse los unos con los otros.