Como parte de su legado político-administrativo, el gobernador Martín Orozco Sandoval hereda una auténtica papa caliente a la próxima administración, que debe atender no sólo la cada vez más problemática extracción del agua y su distribución, sino evitar que llegue a faltar en los centros urbanos.

Es un dilema que está latente desde hace varios años y que ahora ha emergido como un asunto de la mayor importancia a raíz de las contrariedades que registran estados como Nuevo León, Chihuahua y Sonora, con enfrentamientos entre los mismos pobladores por hacerse del vital elemento.

Antes de bajar la cortina, Orozco Sandoval consideró que traer el agua de la presa Plutarco Elías Calles podría ser una opción para la ciudad, lo que debe analizar la próxima gobernadora, para ello encontrará sobre el escritorio un estudio y los proyectos concluidos que se han elaborado, mismos que contemplan usar agua tratada de la capital para riego en la zona agrícola.

La inversión podría llegar a 5 mil millones de pesos que naturalmente no están al alcance del Gobierno del Estado, por lo que se sugiere que sea de manera tripartida, esto es, que participe la iniciativa privada y los gobiernos estatal y federal. Nada fácil sería el tránsito para concretar el plan, teniéndose en cuenta que la administración lopezobradorista no ha sido proclive a respaldar los grandes programas locales que se le han presentado, es el caso del enlace ferroviario entre esta entidad y Guadalajara.

De cualquier manera se tiene que hacer el trámite y que ojalá fructifique, porque en gran medida de la respuesta dependerá que pueda proceder el proyecto que se pretende sea con un horizonte de servicio por largo tiempo.

El mandatario reiteró que debe tenerse presente que el mayor reto político-social es “cuidar y garantizar el recurso agua, motivo por el cual hay que pensar en las futuras generaciones, por ahora se cuenta con todos los estudios que hacen viable aterrizar el proyecto de la presa Calles”.

De acuerdo con ese estudio, actualmente el agua del citado vaso se destina para el riego de pasturas, por lo que la propuesta es llevar agua tratada a San José de Gracia para riego y de esta forma aprovechar el agua de la presa que es mejor que la de los pozos capitalinos. El objetivo es ofrecer la posibilidad de un nuevo esquema de aprovechamiento para dejar de depender de la extracción del agua del subsuelo, que cada vez se hace a mayor profundidad.

Frente a ese planteamiento está un estudio que llevó a cabo el finado ambientalista Gerardo Ortega de León y que comentó a través de las páginas de este Diario el 16 de diciembre de 2016. Señaló que “existen muchos proyectos de aprovechamiento de agua para dar sustentabilidad a la zona metropolitana de Aguascalientes a cuyos estudios se han destinado grandes recursos, pero ninguno parece concretarse para garantizar el abasto de agua en la ciudad capital”. La declaración la hizo tras conocerse el trámite de impacto ambiental para conducir por acueducto el agua de la presa Calles hacia el municipio de Aguascalientes.

Antes de proceder, advirtió Ortega de León, debe tenerse en cuenta que parte del agua que alberga el citado embalse está destinada a la Junta de Usuarios del Distrito de Riego 01 y que la utilizan en una superficie de más de 6 mil hectáreas en los municipios de Rincón de Romos, Pabellón de Arteaga, Tepezalá y parte de San Francisco de los Romo, quienes tienen derecho a una dotación de entre 30 y 35 millones de metros cúbicos, sin que se haya logrado el riego total de la extensión.

El ingeniero Ortega de León consideró entonces que “frente al complicado escenario financiero, climatológico y de carácter administrativo, este proyecto no podría concretarse en los próximos años, ni existen condiciones para retomar otros como el de infiltración de agua al subsuelo, o de aprovechamiento del agua de plantas tratadoras”.

CLAROSCURO

A la par que el alcalde Leonardo Montañez extendía un reconocimiento a seis elementos policíacos por su “profesionalismo, entrega y labor a favor de la ciudadanía”, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) dio a conocer que durante el presente año se han atendido 262 quejas en contra de policías municipales.

Para el lucimiento está bien organizar una ceremonia a los “bien portados”, pero que representan un número insignificante para las denuncias que hay en contra de quienes utilizan el uniforme para hacer toda clase de tropelías.

El titular del Ayuntamiento “felicitó y aplaudió a los elementos de seguridad que diariamente trabajen para que Aguascalientes siga siendo una ciudad en la que la ciudadanía pueda transitar libremente”, lo que es un decir porque en la vida diaria es común el asalto a transeúntes, robo a comercios, a cuentahabientes, de vehículos y de unas semanas a la fecha la presencia cada vez mayor del crimen organizado.

Ante esa realidad, la presidenta de la CEDH, Jessica Janeth Pérez Carreón, dio a conocer que de enero a la fecha se han atendido 262 denuncias, principalmente por la violación a la integridad personal y las detenciones policíacas sin sustento. Todos los casos están en proceso de investigación y su resolución depende del resultado que se vaya logrando. Afirmó que las corporaciones municipales, al ser el primer contacto, registran un mayor número de casos, principalmente en contra de los policías varones, al mismo tiempo indicó que próximamente se dará respuesta a las recomendaciones contenidas en el informe de la ONU y pidió a los ciudadanos que presentan denuncias esperen la emisión del resultado, sea que se compruebe que hubo quebrantamiento a los derechos humanos, o que no se comprobó excesos en el cumplimiento de las funciones que tienen asignadas las corporaciones de seguridad.

Antonio Martínez Romo, responsable de la Secretaría de Seguridad Pública del Municipio de Aguascalientes, tardó tres días en procesar el señalamiento de la CEDH, asegurando que se le da seguimiento a 25 quejas por presuntas detenciones arbitrarias por parte de elementos de la corporación.

Le restó importancia a lo señalado, ya que según el funcionario, “el número de querellas ha disminuido en comparación con otros años”, además consideró que la Policía Municipal está más expuesta a ser blanco de denuncias debido al alto número de elementos que existen en la capital y que son “los primeros respondientes ante cualquier hecho delictivo”.

De las denuncias sobresalen las detenciones arbitrarias, el uso excesivo de la fuerza, el robo de pertenencias y las aprehensiones arbitrarias en las que no hubo delito alguno, sin embargo Antonio Martínez reiteró que en algunas de esas 25 denuncias “se ha podido comprobar que los elementos señalados no incurrieron en ninguna falta” y en otros la Comisión de los Derechos Humanos ha hecho llegar una solicitud de actos de no repetición.

Aunque insistió en la inocencia de sus muchachos, el jefe policíaco aceptó que en “algunos casos” se ha pedido a los elementos denunciados ofrecer una disculpa pública a quienes agraviaron y se ha llegado a realizar la reparación del daño a los ciudadanos afectados.

Como punto final, Martínez Romo reconoció que la Comisión de Asuntos Internos ha recibido este año 40 denuncias, principalmente por la falta de disciplina de los uniformados y las cuales están en desarrollo de investigación, a la par que en las últimas semanas se ordenó la separación del cargo de otros “por mala conducta”, lo que deja en claro que son muy pocos los que han actuado correctamente, apenas seis, en cambio decenas tienen abierto un expediente y varios están en “capilla” o han sido dados de baja por su actitud negativa.