MONTERREY, NL.- Los integrantes de este grupo nacieron en los 90, cuando el vih sida comenzaba a tener esperanza. Hoy, estos jóvenes se dedican a informar en escuelas sobre el virus, a derribar los mitos que desde los años 80 lo rodean para prevenir que más personas lo contraigan.
«Uno de los principales mitos que hay es en cuanto a la transmisión. Muchas personas creen que no le pueden dar un abrazo a una persona que vive con vih, que no pueden compartir los utensilios, que no le pueden dar un beso», cuenta Julio César Jiménez, de 22 años, quien estudia la carrera de médico cirujano.
«Que si me pica un mosquito a mí y luego le pica a él, el mosquito le va a pasar el vih», ejemplifica. «Todo es mala información».
Hoy, en el Día Mundial de la Lucha contra el Sida la ONU llama a fortalecer la prevención.
Los mitos sobre la enfermedad existen a pesar de los avances científicos que han demostrado que el vih se transmite sólo por contacto sexual sin uso correcto de condón, por contacto de fluidos corporales como semen, sangre y fluido vaginal, comenta el estudiante.
También se puede transmitir al bebé durante el embarazo cuando la madre no recibió tratamiento oportuno, en periodo de lactancia o por compartir jeringas.
Julio César es subcoordinador de Gipsida, grupo de la Facultad de Medicina de la UANL que al acudir a secundarias y preparatorias busca la prevención del virus de inmunodeficiencia humana en las poblaciones más jóvenes.
El proyecto surgió hace 25 años, cuando Julio César y la mayoría de los integrantes de Gipsida no habían nacido. Pero hoy trabajan diariamente con información sobre el virus porque saben que sigue siendo un problema.
«Los jóvenes de secundarias y prepas son una de las poblaciones más vulnerables, porque están por empezar su vida sexual activa o incluso ya la empezaron, entonces, no conocer medidas de prevención básicas, como el uso del condón, los lleva a estar vulnerables a cualquier tipo de infección de transmisión sexual», señala el joven.
El infectólogo Javier Ramos creó Gipsida en 1991 con un grupo de entonces estudiantes de medicina, pues ¿quién mejor para hablar a los jóvenes sobre el vih sida, que alguien también joven y, además, informado?
La tasa de nuevos casos de personas entre los 15 y los 24 años de edad tiene una incidencia de 5.54 por ciento en hombres y de 3.2 por ciento en mujeres a nivel nacional, apunta Eduardo Elizondo, coordinador del comité académico y de investigación del Consejo Estatal de Prevención y Control de Sida en Nuevo León (Coesida).
Otros tiempos
Aunque la transmisión y muerte por el virus ya no se registra de manera exponencial como en los primeros años a partir de 1981, cuando se registraron los primeros casos, este padecimiento crónico sigue existiendo y la alerta parece haber bajado de intensidad, señala Ramos.
«En general, y en la sociedad médica en particular, hay un cierto grado de pasividad, ya los éxitos con la terapia antirretroviral han llevado a la idea de que ya no existe el vih cuando sigue siendo muy importante», comenta el infectólogo.
De ahí que el lema que este año estableció la ONU para esta fecha es «Levantemos las manos por la #prevencionvih».
Y es que hoy los tratamientos con antirretrovirales han demostrado efectividad al bajar la carga viral en los pacientes y mantener una vida calificada como normal.
Luis Obeth Reyna, coordinador de Gipsida, tiene 22 años también. Tenía 4 cuando en 1996 comenzó a utilizarse un tratamiento antirretroviral más potente y efectivo que hoy mantiene sanos a miles de pacientes en el mundo.
«Sin embargo sabemos que el vih no tiene cura, ése es el impacto que queremos llegar a dar a los jóvenes, que sepan que el vih es consecuencia de una sexualidad no responsable y que se puede prevenir», apunta este joven también estudiante de medicina.
Con el paso del tiempo el rostro del vih sida también ha cambiado. Aunque la población de hombres sigue siendo la que tiene más altos índices, hoy las medidas de prevención también consideran a las mujeres, a las embarazadas y a los bebés.
«Todos los que en algún momento tenemos contacto con alguna mujer embarazada tenemos que hacerle saber de los exámenes de detección de manera oportuna para ofrecer un tratamiento oportuno y evitar que el producto esté infectado», señala Amalia Becerra, presidenta del Colegio de Infectología de Nuevo León, A.C.
En los hospitales del Estado, indica la especialista, al mes se detecta un promedio de cuatro casos de mujeres embarazadas con vih.
También han cambiado las formas de detección. Hoy existen pruebas rápidas que en cuestión de minutos dan un resultado exacto.
Los chicos de Gipsida, así como varias organizaciones de la sociedad civil, llevan ya años trabajando con estas pruebas no sólo para detectar de manera técnica si alguien es portador o no, sino para orientarles según el resultado.
De ser positivo, la persona debe tener un acompañamiento. Si es negativo, también, pues es necesario reforzar la conciencia y la prevención.

¡Participa con tu opinión!