Aunque de momento se consideró que no es el tiempo para aplicar un incremento al costo del transporte público, por los estragos que ha dejado la pandemia en la economía de todas las familias, llegará el momento en que tenga que darse el ajuste, sobre todo si es que los usuarios quieren tener un servicio de calidad, al cual se requiere invertirle.

Así lo consideró el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), Humberto Martínez Guerra, quien resaltó que el pensar en un ajuste en el precio del servicio del camión o taxis, no es estar en contra de los usuarios, ni tampoco a favor de los concesionarios, sino ser conscientes de que todo tiene su costo y los insumos como las refacciones y el combustible han tenido incrementos que han sido solventados.

LO BUENO CUESTA. “A todos nos consta que todo ha subido y que por decreto no se ajusten las tarifas, entonces estaremos condenando al transporte público a prestar un servicio de quinta categoría”, por lo que deberá hacerse algo para que los usuarios tengan presente que llegará el momento en que inevitablemente tenga que aplicarse un aumento en su precio.

Cierto es que no se ha alcanzado la calidad que se exige, pero también se debe hacer notar que los transportistas no tienen los recursos suficientes para invertir en la modernización de sus unidades y a la par, pagar salarios, prestaciones, refacciones y el diésel que tan sólo en los últimos meses ha aumentado su precio hasta en un 30%.

 

PASO A PASO. Martínez Guerra señaló que si acaso se pretende mantener la tarifa actual del servicio de transporte público, se debe delimitar el tiempo por el cual podrá ser conservado como está, y a la par, las autoridades gubernamentales prever algún programa o fondo para dar el apoyo a los concesionarios para que puedan cumplir con la calidad que se exige.

“No podemos pedirle al transportista un servicio de primera, cuando lo tienen topado a ingresos de cuarta…”Humberto Martínez Guerra, Canaco