Por FRANCISCO VARGAS M.

El diestro y figura aguascalentense Joselito Adame, quien venía precedido de dos importantes triunfos en Soria y Burgos, España, no continuó en ese sendero, debido a no contar con materia idónea, ya que los dos toros de José Escolar, dehesa que por primera vez estoqueó, no le permitieron lograr el éxito que esperaba; sin embargo, quedó patente su gran oficio, técnica y disposición.
En lo que fue el Quinto Festejo de la Feria de San Fermín 2022, que pudimos ver en detalle gracias a la magia de la televisión, lo que nos permitió hacer la crónica para este importante medio, podemos comentar que, con clima caluroso y lleno en la centenaria Plaza “La Misericordia”, se jugó un encierro bien presentado de la ganadería de José Escolar, complicado en términos generales.
Joselito Adame, quien vistió de blanco y oro con remates en grana, con su primero de nombre “Cartelero”, número 59, con 575 kilos, con nacencia en febrero del año 2017; un toro negro de pinta, que nunca humilló y corto de embestidas, lo lanceó a la verónica por ambos lados, abriendo compás, cerrando con vistosa revolera. En lo que toca con muleta, el toro siguió con su mismo comportamiento sin ofrecer embestidas francas, claras y con clase, sin embargo, a base de su depurado oficio y técnica, le robó meritorios pases al complicado astado por el derecho, siendo este el lado, si pudiéramos decir el más potable. Con rectitud se fue tras el acero, dejando una estocada entera que no surtió efectos, por lo que recurrió al descabello concluyendo al primer golpe para retirarse entre leves palmas.
Con su segundo “Posadero”, herrado con el número 49 y 540 kilos, con nacencia en diciembre del 2016, cárdeno, bragado y meano, se abrió con capa con lances a la verónica manos bajas, abrochando de manera pinturera. Sarga en mano, con otro toro de respetable cornamenta, inició que pases a media altura, y sin probaturas sus primeras series fue por el izquierdo ante las embestidas claras pero sosas del deslucido burel. Por el derecho el toro se quedó corto, por lo que prosiguió por el izquierdo, estado una vez con enorme oficio, sacando naturales más de mérito que con lucimiento; terminando con labor de aliño con doblones rematados a pitón contrario. En la suerte contraía, dejó media terminando al segundo golpe de descabello para silencio.
Rubén Pinar, con su primero, fue ovacionado tras petición, y silencio en el otro.
José Cortés estuvo con empeño en sus dos astados, teniendo silencio en ambos.
Sobre su actuación, Joselito Adame, durante la transmisión, señaló:
“Creo que demostré mi evolución como torero, estos toros de esta ganadería, la cual es la primera vez que toreo, me han dejado muchas enseñanzas, al final fue un esfuerzo de toreros. Pienso que mostré por el buen momento que atravieso, estoy muy lucido de ideas, con muchas cosas muy claras, sabiendo cada paso que doy”. (pacovargas_@hotmail.com)