No faltan los oportunistas quienes, con tal de hacerse de unos pesos a expensas del mobiliario urbano, desaparecen tapas del sistema de alcantarillado. Tal es el caso de la que “voló” de la acera poniente de la calle 28 de Agosto, cerca de su cruce con la calle Ventura Salazar, en el Barrio de la Estación. Dicen “que tanto peca el que mata la vaca, como el que le estira la pata”, por lo que los compradores de metal y chatarra que adquieren estas piezas también son cómplices de este delito.