Reconocer el gran trabajo que han desempeñado los trabajadores del sector salud estatal a lo largo de la pandemia – tanto el médico y la enfermera o enfermero como el personal de las demás áreas que tienen participación directa en esta invaluable atención -, es una forma de retribuir una parte mínima de lo que han hecho por los aguascalentenses.

Por ello es loable que el gobernador Martín Orozco Sandoval anunciara la entrega de un bono especial de cuatro mil pesos a 300 empleados y cuando concluya el problema recibirán otro premio en metálico.

Quedan incluidos en ese agradecimiento médicos, enfermeras, enfermeros, camilleros, laboratoristas, paramédicos y brigadistas, que han sido protagonistas involuntarios de un suceso que mantiene en vilo a toda la sociedad, ya que nadie sabe en qué momento y cómo puede resultar infectado, sin embargo es un personal altamente capacitado, que se mantiene al pie del cañón dispuestos a dar todo para que las personas internadas reciban el trato que corresponde y en lo que esté en sus manos que salgan bien y lo más rápido posible.

Lo que faltó en el compromiso que ocupó el titular del Poder Ejecutivo fue incluir a los familiares de los empleados de salud que fallecieron con motivo de la pandemia, ya que ellos pagaron con su vida el servicio que aportaron, por lo que sería de gran aliciente para sus allegados que les hicieran llegar un bono similar e incluso la entrega de una placa de reconocimiento en un acto público, en que se ensalce su memoria, ya que son de los caídos en cumplimiento del deber.

Existe la plena seguridad que ninguno pensó que sucumbiría por hacer su trabajo, que aún cuando estaban conscientes del peligro que entrañaba hacerlo no dieron un paso atrás, por el contrario, siempre estuvieron ahí, al lado de los enfermos, dispuestos a darles palabras de aliento y más a los que estaban en etapa terminal que por razones obvias no se permitía ver a sus familiares, entonces encontraban en ellos el consuelo que tanto necesitaban en esos momentos.

Por lo descrito sería importante que se haga un espacio para que los cercanos a esas personas sientan el cariño y el respeto que les guarda Aguascalientes, ya que son de las víctimas impensadas, que pese a los cuidados que tuvieron para no contaminarse finalmente fueron atrapadas por el virus

Bien merece que sus nombres queden grabados a la entrada de cada lugar en donde trabajaron, en una especie de muro que señale a los héroes caídos, con sólo el año del acaecimiento y sin más nombres que los de ellos, para que estén presentes en la actual generación y las que vengan y sirva como ejemplo para todos los que se dedican a la atención de la salud.

Suponer o creer que con un minuto de silencio en las dependencias públicas es más que suficiente para honrar a los que se llevó el Covid-19 es reducir a un acto gubernamental aquello que merece devoción y recuerdo, por lo que hay que ir más allá de eventos que sirven sólo para la fotografía.

EFECTO DOMINÓ

Dentro de las condiciones en que se desarrolla la vida en común, con un exceso de noticias negativas y anuncios ominosos de que la situación va para largo, surge una luz en el camino que hace renacer la confianza de que no todo está mal, es el caso del anuncio que hizo la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon), de que en sus distintos rangos el pago de colegiaturas en escuelas particulares puede ser deducible de impuestos.

Lo anterior tiene frutos altamente positivos, porque los papás podrán inscribir a sus hijos en los colegios sin la zozobra de si podrán solventar los gastos en una etapa en que algunos quedaron cesantes o están a medio sueldo, lo que hacía obligado emigrar a la escuela pública, que por su parte carece de capacidad suficiente para absorber la matrícula privada.

A su vez los directivos de los colegios dejarán de llevar la carga moral de verse forzados a reducir grupos e incluso cerrar si bajan las inscripciones, ya que con la deducibilidad que tramiten los papás no habrá problemas para que tengan a sus hijos en el plantel correspondiente.

Otro punto a favor es que son miles de profesores y profesoras que laboran en estos lugares, por lo que las últimas semanas han sido de profunda incertidumbre ante la posibilidad de quedar sin trabajo.

De acuerdo con la información que proporcionó Pamela Cueva Mendoza, representante de la Prodecon en Aguascalientes, el pago de las colegiaturas es deducible del Impuesto Sobre la Renta (ISR), por lo que es tiempo de que los papás vayan reuniendo la documentación respectiva y la expedición de las facturas sean las exactas.

La deducción anual es de 42,000 pesos en preescolar, 50,400 en primaria, hasta 54 mil en secundaria, hasta 66 mil en profesional técnico y hasta 72 mil pesos en bachillerato.

Cueva Mendoza explicó que la deducción es personal por parte de los contribuyentes con la finalidad de disminuir el pago de gravámenes en su declaración anual del mes de abril del próximo ejercicio fiscal y para llevar a cabo la deducción es fundamental prepararse para que no sean rechazadas las facturas, por lo que las colegiaturas deben pagarse con tarjeta de crédito, débito o cheque nominativo, no procede si se hizo en efectivo y los comprobantes fiscales deben ser expedidos por las instituciones educativas de manera mensual.

La funcionaria dejó en claro que no pueden ser deducidos accesorios en las colegiaturas, como son los gastos de uniformes o útiles escolares, el transporte escolar puede ser deducido si la escuela lo cobra de manera obligatoria dentro de la colegiatura de manera mensual o anual, pero si es aparte no está incluido.

Asimismo, las escuelas particulares que pueden emitir este tipo de facturas deben contar con autorización o Reconocimiento de Validez Oficial (Revoe) que otorga la Secretaría de Educación Pública, de igual manera cada factura debe contener información indispensable para que sea válida por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), como el nombre de la escuela, domicilio fiscal y RFC, número de folio del comprobante fiscal, lugar y fecha de expedición, el RFC del contribuyente que tiene el hijo en la escuela, la cantidad y la descripción del servicio educativo, valor unitario y la CURP del estudiante.

ESCALADA

La firma para la construcción del libramiento poniente y el inicio de diversos proyectos abre una fase positiva para este sector de Aguascalientes, olvidado desde el año pasado por la Federación, al registrar una ligera recuperación en inversión y materia de empleo. Para el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Ángel Palacios Salas, es de suma importancia tener a la vista la contratación de cuatro mil trabajadores, luego de fueron dados de baja seis mil entre marco y junio, pero ya en julio el Seguro Social informó que hubo 500 altas. La construcción es de las áreas productivas que ocupan más mano de obra, por lo que hasta antes de la pandemia tenía 20 mil puestos de trabajo por año, pero vino la parálisis obligada y con ello el despido de personal, mismo que podría recuperarse poco a poco y pronto regresar al nivel normal. Existe confianza que con la ocupación que tengan algunas empresas en el libramiento carretero, en el programa de obra pública estatal y las acciones que lleven a cabo los particulares habrá más oportunidades para todos los que se dedican a este ramo. El compromiso que asumió el consorcio que hará el libramiento con el gobierno del estado, de que el 80% de los materiales, insumos y servicios será para empresas locales, ofrece un panorama más franco, en lo que se refiere a los concretos, asfaltos que tienen sus propios bancos de explotación de material, además de la renta de gran parte de la maquinaria y la contratación de mano de obra. La CMIC considera que por el tamaño del libramiento poniente las empresas que puedan ser contratadas serán para abastecer de material y servicios y esto le corresponderá hacerlo a medianas y grandes, mientras que las de menor alcance pueden tener participación en otros proyectos, con lo que se espera una mejoría para la economía en general.