La senadora Martha Márquez Alvarado manifestó su profunda inquietud acerca de la transferencia de hospitales y recursos del sector salud al IMSS-Bienestar. En este sentido, cuestionó la decisión del Gobierno Estatal de delegar la atención médica a una institución que percibe como «legislativamente frágil».
La legisladora del PT sostuvo que el estado enfrenta una situación crítica en el sistema de salud, particularmente en relación con hospitales icónicos como el Hospital Tercer Milenio. Indicó que ha obtenido información de trabajadores del hospital sobre su transferencia al IMSS-Bienestar, sin haber recibido una comunicación transparente por parte del gobierno estatal.
Márquez Alvarado recalcó que ella votó en contra de la creación del IMSS-Bienestar y mostró su preocupación por la inexistencia de una legislación sólida que avale este sistema. Alertó sobre las consecuencias de asignar la responsabilidad de la salud a una entidad que, según su criterio, no cuenta con la infraestructura adecuada para ofrecer atención médica de calidad.
«Se está transfiriendo el sistema de salud, se está delegando el Hospital de la Mujer y una parte del presupuesto a una institución con un fundamento legislativo frágil», aseveró.
Añadió que el gobierno estatal tiene como deber primordial la atención médica y expresó su alarma ante las eventuales repercusiones negativas de dicha transferencia en el acceso a la atención médica para la ciudadanía.
Finalmente, puso en duda el rol del IMSS-Bienestar dentro del sistema de salud y propuso escenarios donde los ciudadanos no afiliados al IMSS podrían tener obstáculos para acceder a atención médica en hospitales que ahora se encuentran bajo el alero del nuevo modelo.