El titular de Regulación Sanitaria del ISSEA, Octavio Jiménez Macías, informó que por indicaciones de la Cofepris, se alerta a la población que fuma y a los usuarios de substancias inhaladas, que tienen más riesgo de contagio en la pandemia por COVID-19; se suma a los numerosos daños ya conocidos del consumo de tabaco.
Dejar de fumar se convierte como una medida preventiva relevante para defenderse mejor del SARS-Cov-2.
Refirió que las asociaciones profesionales, organizaciones y sociedades científicas advierten que las personas fumadoras tienen un mayor riesgo, no sólo de contraer COVID-19, sino de tener un mal pronóstico en caso de contraer la enfermedad.
Destacó la importancia de dejar de fumar y promover, en la medida de lo posible, el uso de los recursos disponibles para asistir y acompañar a los fumadores en ese objetivo, especialmente aquellos métodos que no requieren que las personas acudan a centros de salud, como por ejemplo líneas telefónicas de ayuda, apps, videoconsultas, teleconsultas.
Desalentar el uso de pipas de agua, el uso de sistemas electrónicos de administración de nicotina (cigarros electrónicos o vapeadores) y productos de tabaco calentados, ya que pueden actuar como fómites para diseminar la infección, además del daño que ocasiona su uso.
También es fundamental mantener todos los ambientes, públicos y privados, 100% libres de humo de tabaco.
Insistió en que dejar de fumar o vapear es hoy una de las mejores decisiones en la prevención de la pandemia del COVID 19.