Siempre presentes en los escenarios más críticos, sea por accidentes o en apoyo a desastres naturales, apasionados en apoyar al prójimo y con espíritu de servicio, así son los socorristas quienes gracias a su incansable labor, hoy en día, un número importante de víctimas de accidentes han tenido prácticamente una segunda oportunidad de vivir.

En ocasión del Día del Paramédico que se conmemora este 24 de junio, platicamos con socorristas de la Cruz Roja de Aguascalientes, quienes se dijeron orgullosos de prestar sus servicios. En sus manos como primeros respondientes, tienen la responsabilidad de evitar que dentro de los accidentes terminen en tragedia, mediante los primeros auxilios y hasta el traslado de los pacientes a recibir atención médica especializada.

Cynthia Leyva, de 22 años de edad y con cuatro años al servicio de la Cruz Roja, destacó que su labor no lo ve como un trabajo al ser algo que le nace hacer de corazón. Ella se interesó en el rescate urbano, le ha tocado presenciar lamentablemente accidentes catastróficos que la han marcado, sin embargo, señaló las experiencias amargas que también la han impulsado a seguir prestando sus servicios.

“Para mí no es un trabajo, es algo que amo. Me gusta mucho, desde el hecho de la relación que tienes con un paciente, la cercanía que puedes llegar a tener, el hecho de estar en el peor momento de su vida y pues mejorarlo un poquito”, expresó.

Recientemente, la Cruz Roja Mexicana cuenta con una ambulancia enfocada al soporte vital avanzado, la cual está equiparada con los servicios de cuidado más importantes en su tipo, ya que tiene un monitor de un desfibrilador manual, además de un ventilador para proveer de oxígeno al paciente, equipamiento que es reforzado con los conocimientos de su personal, como es el caso del paramédico Carlos Haubi.

El joven, quien también reconoce han existido amargas experiencias al prestar sus servicios, señaló que al igual que él sus colegas siempre se encuentran capacitados y al pendiente para actuar cuanto antes en caso de ser necesario y evitar la pérdida de vidas humanas.

“Enfrentamos cuestiones un poquito fuertes que vivimos, que, al final de cuentas, ya sea con buen o mal resultado, nos pueden llegar a marcar en su momento, pero hay que seguir adelante”, concluyó.

Carlos Haubi. Paramédico de la Cruz Roja.

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