Una de las instituciones emblemáticas del gobierno federal y de los gobiernos estatales y municipales es el DIF, que a lo largo de varias décadas ha estado presente en la vida familiar e infantil, termina su ciclo. La próxima administración, que encabezará Andrés Manuel López Obrador, ha decidido que pase a ser parte de la Secretaría de Salud.

A ciencia cierta miles de aguascalentenses – al igual que en el resto del país -, tienen mucho que contar sobre los beneficios que recibieron y las experiencias que vivieron por parte de este organismo, muy cercano en momentos difíciles y también para reconocer el esfuerzo y la dedicación de personas y comunidades.

Primero fue Jorge Alcocer Varela, propuesto como titular de la Secretaría de Salud, quien hizo el anuncio el domingo pasado, al mencionar que el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) desaparecerá y sus funciones pasarán a esta dependencia. También dijo que la figura de la “primera dama” del país ya no va a ser, “ya no va a figurar”, al haber sido una decisión de Beatriz Gutiérrez, esposa del próximo mandatario.

Sostuvo que con la incorporación a la SSA, “a la institución,  al DIF, se le dará el valor, y ahora va a estar orientada como todo el gobierno a combatir la pobreza”.

El lunes, la señora Beatriz Gutiérrez Müller ratificó la eliminación del DIF, tal como se conoce actualmente. Escribió en Facebook: “No seré primera dama de México. Tampoco presidenta honoraria del DIF ni de ninguna otra institución. El DIF pasará al sector salud y les aseguró que quien lo dirija será una persona de gran capacidad. En su momento les platicaré de contribuciones específicas que me gustaría llevar a cabo. De lo que estoy segura es de que seguiré siendo profesora universitaria, investigadora y escritora, y lo más importante: mamá de Jesús Ernesto y esposa de #Yasabenquien”.

Con la eliminación del organismo tendrá que haber ajustes en los estados y municipios, desconociéndose en qué condiciones quedará el personal y si la plantilla completa pasa al Sector Salud. Mientras no se aclare el contexto habrá un tiempo de zozobra, por lo que bien haría Alcocer en clarificar – desde ahora – los planes que hay al respecto, ya que los empleados no pueden fiarse de la promesa que no se tocarán las plazas de base, además hay un número importante de trabajadores de confianza que no son directivos sino parte de la tropa, que pueden estar en riesgo de quedar cesantes.

Las administraciones que son de extracción política diferente a la morenista les va a ser difícil crear una entidad similar al DIF, porque sería entrar en competencia con el Sector Salud, lo que de ocurrir duplicaría presupuestos, energías, voluntades y empeños, por lo que tendrán que concebir otra forma para que las actuales “primeras damas” del estado y los municipios tengan presencia y participación pública.

De acuerdo a la página oficial del DIF Nacional, el organismo tiene su origen en 1929 con el Programa Gota de Leche, que agrupaba a un sector de mujeres mexicanas preocupadas por la alimentación de las niñas y los niños en la periferia de la capital del país. A partir de Gota de Leche se formó la Asociación Nacional para la Protección a la Infancia, que comenzó a recibir apoyos de la Lotería Nacional.

El 31 de enero de 1961, tomando como fundamento los desayunos escolares, se crea por Decreto Presidencial, el organismo descentralizado Instituto Nacional de Protección a la Infancia (INPI), que generó una actitud social de gran simpatía y apoyo a la niñez. Seis años después, el 15 de julio de 1968, es creada, también por Decreto Presidencial, la Institución Mexicana de Asistencia a la Niñez (IMAN), orientada a la atención de niñas y niños huérfanos, abandonados, con alguna discapacidad o con ciertas enfermedades, y más tarde en los años setenta, surge el Instituto Mexicano para la Infancia y la Familia.

El Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF o solo DIF) fue fundado en 1977, como un organismo público descentralizado, con patrimonio propio y personalidad jurídica, normado por la Ley General de Salud y la Ley de Asistencia Social, teniendo como objetivos principales, promocionar la asistencia social y prestar servicios en este campo.

A LA CARGA

Podría decirse que es demasiado temprano, puesto que faltan cuatro años para que concluya el actual sexenio, pero en política el tiempo es relativo, por lo que es el momento de iniciar el ascenso y sin escarceos decir las cosas como son: “Quiero ser y allá voy”, lo que augura una lucha cerrada y sin límite ninguno, en donde el que sepa manejar mejor la carabina se llevará el pato al agua.

Juan Antonio Martín del Campo, que aún no rinde protesta como Senador de la República y ya anuncia que pugnará por ser el sucesor del gobernador Martín Orozco, sería el segundo militante de Acción Nacional de seguir la misma ruta, de primero ir al Congreso federal y luego regresar por la “grande”.

Mientras tanto la corriente futurista ya hace olas a nivel municipal, con la alcaldesa Teresa Jiménez, que trabaja sin tapujos para la reelección, lo que sus allegados le auguran que será como un día de campo ya que tiene asegurada la victoria, sin embargo el Paquín González viene por la revancha, luego que en 2016 lo “bajaron” por aquello de la paridad de género, diciéndole que a una mujer le correspondía encabezar la fórmula, por lo que no le quedó de otra que apechugar.

De cualquier manera se hizo de la presidencia del Patronato de la Feria de San Marcos, que en las dos ediciones que le ha tocado encabezar fue el mejor escaparate para sus fines, resolviendo que es el momento de renunciar para empezar a construir el pedestal que lo encumbre.

Entre ambos hay otros que sienten el llamado, por lo que llegado el día de la decisión va a ser interesante, ya que la presidenta municipal no puede ser candidata en automático, sino que debe ganar la elección interna y ahí es en donde tendrá que demostrar si ha sabido aprovechar la experiencia de la etapa en que está.

En caso de que lleguen a la final Jiménez y González será relevante conocer si gana la eterna sonrisa (muy al estilo del perdedor Ricardo Anaya), o la promoción pagada en los medios que tan buen resultado le dio al ex diputado federal.

En cuanto al ex edil Martín del Campo, está totalmente seguro que se “la deben”, por lo que la candidatura en 2022  debe de ser de simple trámite, sólo que del plato a la boca se cae la sopa y en los poco más de tres años que esté en el Senado tendrá que ser de una labor relevante para que lo mantenga posesionado, además sabe por experiencia que el “fuego amigo” puede descarrilar su aspiración, entonces a cuidar cada uno de los flancos.

DEBER CUMPLIDO

Pocas veces un líder del Poder Judicial del Estado sale con banderas desplegadas, como lo hace Juan Manuel Ponce Sánchez, que en los cuatro años que estuvo al frente del Supremo Tribunal de Justicia logró un cambio sustancial en todas las áreas, que se refleja en que el 80% de los casos penales recibieron una sentencia condenatoria, que significa un incremento del 25% en lo que el presente año, además de su parte hizo un reconocimiento a la Fiscalía General del Estado porque entrega los expedientes con el suficiente soporte jurídico y de investigación que permite a los jueces dictar sanciones claras y contundentes. En este período le tocó encabezar la aplicación del Nuevo Sistema Penal Acusatorio, con el que se ha logrado mayor celeridad de resolución, al haber expedientes que a los 15 días se resolvieron mediante el procedimiento abreviado, que beneficia básicamente a quienes son primo delincuentes o son procesados por primera ocasión y aceptan someterse a este modelo para que se les impongan la sentencia casi de inmediato. Enhorabuena para quien, sin estridencias, supo entregar buenas cuentas a la sociedad.