Las campañas se acabaron, ahora queda esperar el día de la elección, en las entregas anteriores les anuncié que abordaría el tema del derecho humano al agua el cual drásticamente fue distorsionado en los mensajes que emitieron la mayor parte de los candidatos, sigue sin ser comprendido. Volveré a transcribir los puntos expuestos por Miguel Carbonell en el Decreto de Reforma al Artículo 4º. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el cual se establece el Derecho humano al agua, así como la conclusión que vertió Leo Heller Relator de las Naciones Unidas en su visita realizada a México en 2017, recomendaciones que siguen sin ser concretizadas porque simplemente es más fácil distorsionar para jalar votos que solucionar los problemas existentes.

En otras ocasiones y hace unas semanas lo transcribí, pero es importante reiterar esas implicaciones en el referido Decreto y aquí lo tienen nuevamente gentiles lectores:

  1. Garantizar a todos, pero especialmente a grupos vulnerables y marginados, el acceso a una cantidad esencial mínima suficiente para el consumo personal y doméstico, así como para prevenir enfermedades. El servicio debe ser suficiente, regular y que no implique largos trayectos o tiempos de espera.
  2. Adoptar y aplicar una estrategia y un plan de acción nacionales para toda la población; programas específicos para grupos vulnerables marginados; y medidas especiales para prevenir, tratar y controlar las enfermedades asociadas al agua.
  3. Establecer indicadores y niveles de referencia para evaluar los avances. Vigilar el grado de realización o de no realización del derecho al agua. Velar especialmente por una distribución equitativa.

Ahora que ya le dieron lectura díganme dónde habla de esa palabra ya tan desgastada y mercantilista de “gratuidad”, en dónde dice que no se debe suspender el servicio por falta de pago, lo que dice es garantizar el acceso a los grupos vulnerables y marginados, facilitar una cantidad esencial mínima suficiente, para el consumo personal y demás actividades indispensables del uso doméstico y sanitario para evitar enfermedades, higiene y preparación de alimentos. El servicio debe ser regular y observen: sin largos trayectos en recorrer distancias para abastecerse de agua (en poblaciones sin el acceso a los servicios) ni tiempos de espera para que llegue el agua en la “pipa”, lo regular se refiere a que no se presenten tandeos, es un servicio que debe ser regular, continuo y permanente.

Lo anterior significa garantizar suministro, nada más, a los grupos vulnerables por razón de atender la desigualdad, no la omisión de una responsabilidad y obligación. El segundo punto es la obligación de ejecutar un plan de acción nacional y las estrategias para toda la población y programas específicos para los vulnerables marginados con miras a la prevención de enfermedades y quizás la que más requiere disciplina es el diseño e implementación de indicadores y los niveles de referencia que permitan evaluar lo más preciso posible los avances en cuanto al cumplimiento de garantizar el derecho humano al agua, su realización o frustración, que permita evaluar, controlar y tomar decisiones o emprender los ajustes necesarios, con miras a una distribución equitativa.

En síntesis ¿En dónde está la gratuidad?

Vamos ahora a otra perspectiva que es la óptica internacional hacia México en cuanto al derecho humano al agua y la prestación de los servicios, les anticipé que retomaría las conclusiones del relator de ONU, Leo Heller: “Los principales objetivos de mi visita fueron: Revisar el acceso a los servicios de agua y saneamiento en México, identificar los principales obstáculos para lograr la plena garantía de dichos derechos y recomendar legislación, políticas públicas y otras medidas necesarias para abordar dichos obstáculos y para asegurar el disfrute de estos derechos humanos para todas las personas en la sociedad”.

“Es motivo de preocupación que México no cuente con órganos regulatorios tanto para prestadores de servicios privados y públicos. Los gobiernos federal y estatales deberían establecer un sistema regulatorio adecuado y jugar un papel clave apoyando a los municipios en el cumplimiento de sus responsabilidades”. Leo Heller dada la madurez y seriedad que arroja su experiencia, vean lo que recomienda y no se rasga las vestiduras, ya he explicado en múltiples ocasiones lo que se destacó en negritas, pero muy escasas personas entienden la regulación. Es rubro de los servicios del ámbito municipal, en vez de remunicipalizar o crear consejos consultivos ciudadanos que legitiman el desdén de los políticos, se requiere de acuerdo con la recomendación del Relator de la ONU implementar entes reguladores con un marco regulatorio eficiente, mientras no se implementen en el ámbito de todos los servicios públicos en México se seguirán prestando con deficiencia. En cuanto a la participación de consejos ciudadanos no deben ser consultivos, deben ser ejecutivos. Así o más claro. Nos vemos la próxima semana. Recuerden la importancia de emprender políticas y acciones tendientes para que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.com