Preocupado se encuentra el gremio de notarios en la entidad ante el aumento en las tarifas de trámites del Registro Público de la Propiedad, que entrarán en vigor apenas inicie el 2025.
El presidente del Colegio de Notarios, Xavier González Fisher, detalló que los costos de los servicios más utilizados se elevarán hasta un 25%, lo que impactará negativamente a los ciudadanos y al mercado inmobiliario. Señaló que la Ley de Ingresos del Estado fijó nuevas tasas para los impuestos de adquisición de inmuebles y los derechos registrales.

Destacó que este aumento supera ampliamente los índices inflacionarios de años anteriores, lo cual, según su opinión, carece de justificación. “El registro está prestando un servicio que no corresponde al incremento en los costos”, afirmó. Como ejemplo, refirió el costo del Certificado de Libertad de Gravamen, que pasará de 625 a 755 pesos.

Además, el costo de inscripción de escrituras, la cancelación de gravámenes y otros procedimientos similares también experimentará alzas importantes.

Sostuvo que estos aumentos encarecen la regularización y titulación de viviendas, trasladando el costo adicional al consumidor final. “La industria de la construcción y el comercio de vivienda, que es fundamental en la generación de empleos y recursos, se verá afectada al encarecerse los servicios para los usuarios finales”, advirtió.

Refirió también la reintroducción de la opción de trámites urgentes, donde los usuarios que paguen el doble aceleran procesos como la inscripción de escrituras, reduciendo los tiempos de espera de 15-22 días a 24-48 horas.

Al respecto, criticó esta medida por ser discriminatoria, ya que prioriza a quienes tienen mayor capacidad de pago, relegando a los demás a largas esperas. “Esto crea una desigualdad al interior del sistema, donde la urgencia la define el poder adquisitivo”, enfatizó.
Aunque los notarios seguirán ofreciendo sus servicios, González Fisher subrayó que los costos adicionales no son consecuencia de sus honorarios, sino de los impuestos y derechos establecidos por el gobierno.
“La mayor parte de los costos de una escritura se destina al pago de impuestos, derechos y otros gastos asociados, dejando una fracción mínima para los honorarios del notario”, explicó.