A pesar de su cierre en 2017, los jugadores huérfanos del mítico Club Penguin tienen ahora una puerta a su alcance. Creada por un grupo de jóvenes latinoamericanos, Super Club Penguin, una redefinición del clásico videojuego, ha llegado para quedarse. Ahora, con membresía gratuita para todos, increíbles novedades y una blindada seguridad para el usuario.

En la trinchera de la industria del videojuego

Alterando para siempre la libertad del jugador veterano, la industria del videojuego contemporáneo ha incrementado el negocio del mundillo a niveles estratosféricos. Un claro ejemplo de ello es el incremento del precio de los videojuegos. En ese sentido, no únicamente en relación al coste de su compra en formato online o físico. Sino en el hecho de que éste se descuartiza en paquetes de pago que, en conjunto, completan una historia o unos parámetros que antaño poseía el juego en el todo en uno clásico. Dado que los jugadores siguen participando constantemente de esta industria, siendo hoy por hoy un negocio rentable, pero que desdeña a sus usuarios de siempre.

Por el contrario, muchos emprendedores han optado por reversionar los juegos de pago incrementando su accesibilidad de forma totalmente gratuita. Es el caso del popular videojuego online club penguin, cuyo acceso, ahora bajo el nombre Super Club Penguin y la perseverancia de un grupo de jóvenes latinoamericanos, está ahora disponible para todo usuario. En esta versión, todos los jugadores son socios, por lo que no deben pagar por jugar. Además de permitir adoptar puffles, jugar minijuegos, comprar ropa y decorar sus iglús de forma ilimitada, aportando múltiples novedades para que el jugador disfrute de una nueva experiencia en el juego.

¿Qué es exactamente Super Club Penguin?

Abierto de forma oficial al público en 2005, pero con antecedentes experimentales que se remontan cinco años atrás, Club Penguin nació como un videojuego multijugador en línea. En su mundo virtual, y con la posibilidad de chatear en vivo con otros jugadores e incluso participar en fiestas, se abría también una gran cantidad y variedad de minijuegos y actividades. Obedeciendo a su nombre, empleando para ello pequeños pingüinos como avatares de cada jugador. Su éxito, que vio el final definitivo el año 2017 —una década después de ser adquirido por nada más y nada menos que Disney—, tuvo como estela la de al menos 12 millones de cuentas en 2007.

Mientras que la versión original de la franquicia —dado que Club Penguin pasó en su momento a los teléfonos móviles— contaba con jugadores socios y no socios, su actual redefinición, Super Club Penguin, ha omitido la suscripción de pago posibilitando que todos puedan participar en él. Manteniendo prácticamente todas las opciones de las que disponía el videojuego, esta nueva versión no sólo ha democratizado el mundo del videojuego exclusivo, sino que lo ha mejorado. Especialmente, dado que, gracias a los avances en la tecnología de la industria y las ganas de explorar de sus creadores, cada mes existe una historia distinta para jugar.

Algunas de las novedades

Contentando a los jugadores veteranos, Super Club Penguin ha habilitado para todos Card-Jitsu, Card-Jitsu Fuego y Card-Jitsu Agua, minijuegos que en su momento se coronaron como los favoritos de los fans del juego. En éstos, los usuarios de Club Penguin acceden a un minijuego de cartas ambientado en un Dojo donde poder combatir y adquirir nuevas habilidades y cinturones. Sus modalidades de Fuego y Agua, aportando nuevos parámetros caracterizados por dichos elementos. Un minijuego que, rebosando todo el servidor, adquirió una popularidad sin precedentes en el universo Penguin y que, para jugar, basta con acceder al enlace de Super club penguin.

Asimismo, uno de los motivos por los que Super Club Penguin augura una gigantesca acogida es la de que todos los usuarios podrán adoptar puffles. Unas pequeñas criaturas que, como reminiscencia de los popularísimos Tamagotchi y otras versiones posteriores, podemos cuidar, alimentar y bañar encontrándolas en todas sus formas y colores. Además, y en cuanto al chat implícito en el juego, éste ha sido mejorado con un sistema de monitoreo 24/7 que no sólo sanciona los insultos y los casos de mala conducta, sino que evita la filtración de nuestros datos personales. En definitiva, la recuperación mejorada de un clásico del videojuego.

Por un juego respetuoso y divertido

Si bien este clásico fue venerado por muchos usuarios, no todo es siempre de color de rosa. El principal motivo por el que Super Club Penguin ha mejorado la política de su chat obedece a que Disney cerró el antiguo Club Penguin a causa de la presencia de contenido racista y sexual. A pesar de la existencia de moderadores y de las reglas de respetar a los demás, no insultar y preservar la ciberseguridad, Internet aguarda a menudo usuarios malintencionados cuya presencia ennegrece la libertad y el disfrute de los videojuegos y foros en línea. Es por dicho motivo que el nuevo Super Club Penguin ha fortificado el filtro conductual para evitar estos sucesos en los chats.

Como es evidente, los videojuegos de esta índole, donde una jugabilidad a la par sencilla y entretenida se aúna al chateo online, se convierten a menudo en unared social para menores de edad. Por ello, la tolerancia ante el contenido inapropiado debe ser tajante y clara. Especialmente, dado que, en una sociedad en la que influye a diario la interacción virtual, es preciso que todo usuario se fundamente y actúe des del respeto al prójimo. Los videojuegos pueden ser increíblemente educativos y formativos para las nuevas generaciones. Un paralelismo del mundo real con el que, como era de esperar y gracias al empeño, Super Club Penguin dobla la seguridad y la diversión.