Silvia Olvera
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-México debe comparar sus políticas para atraer inversión contra las que tienen otros países que son sus principales competidores, ya que en diversos indicadores globales no sale bien evaluado, sugirió el Instituto Peterson de Economía Internacional (PIIE, por sus siglas en inglés).
En su análisis: «¿Puede México ayudar a que las cadenas de suministro regresen a América del Norte?», su autor, Jeffrey J. Schott refiere que el Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no parece haber otorgado al País ventajas sustanciales para la inversión en manufactura «nearshoring» de Asia.
«Los funcionarios mexicanos deberían analizar más de cerca cómo se comparan sus políticas con las de los principales competidores y volver a calibrar para reconstruir mejor México».
En la evaluación de los organismos globales en materia de competitividad para que los países atraigan inversión extranjera directa, como la del Instituto Fraser en Canadá, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y Transparencia Internacional (TI), México tiene desventajas.
«En comparación con sus socios del T-MEC o competidores clave en el sureste de Asia, los mercados con los que México compite por inversiones de empresas que están reestructurando sus cadenas de suministro de Asia y el Pacífico, a México no le va muy bien», señaló el PIIE.
Si bien México se beneficia por la cercanía con Estados Unidos y estar en el T-MEC, Malasia, Vietnam y Tailandia obtienen una puntuación más alta en los indicadores de Innovación Global; también lo hacen Taiwán y Malasia en el Índice de Libertad Económica del Mundo.
La calificación de México en las regulaciones comerciales y la infraestructura levanta banderas amarillas para los inversionistas, al igual que sus débiles puntajes en las protecciones legales, que se alinean con su pésima calificación sobre la corrupción.
Esta situación se da en un contexto donde las empresas que necesitan diversificarse desde China por el alza en sus costos y crecientes restricciones comerciales y de inversión, están considerando trasladarse fuera de Asia, y para atender al mercado estadounidense, México parece una opción natural.
«En comparación con otras ubicaciones líderes de ‘nearshoring’ en Asia y América del Norte, las políticas mexicanas tienden a desalentar las nuevas colocaciones en los sectores manufactureros».
Por ello los funcionarios mexicanos deben reformular las políticas económicas internas y volver a comprometerse con la lucha contra la corrupción y el crimen organizado para que México sea más atractivo para inversionistas nacionales y extranjeros, sugirió el PIIE.