José de Jesús López de Lara

Un desconocido fue torturado y ejecutado de un balazo en la cabeza. Posteriormente, su cadáver fue tirado en un predio rústico ubicado en el fraccionamiento Lomas de San Isidro, en el poblado de Tapias Viejas, municipio de Jesús María.
El macabro hallazgo se realizó el miércoles a las 16:00 horas, en una terracería que se ubica a casi un kilómetro de la orilla de la carretera federal No. 70 Poniente.
Hasta la escena del crimen llegaron policías preventivos de Jesús María, policías estatales, ambulancias del ISSEA y Cruz Roja, así como agentes del Grupo Homicidios de la PME, personal de la Dirección de Investigación Pericial y el agente del MP de Hospitales.
El cadáver estaba tirado boca abajo junto a unas nopaleras y un montículo de tierra. Lo dejaron amarrado de pies y manos con cinta canela, además de que su cabeza la tenía cubierta con una bolsa de plástico transparente.
A simple vista se le detectaron huellas de tortura, golpes en diferentes partes del cuerpo y un balazo en la cabeza. Junto al cadáver dejaron una cartulina color blanco con un narcomensaje escrito.
Una mujer informó que al caminar por la terracería observó que pasaba un vehículo Nissan Tsuru, color tinto, en el cual viajaban cinco personas del sexo masculino, a lo cual no le dio importancia. Sin embargo, momentos después se percató que dicho vehículo ya iba de regreso, pero esta vez a exceso de velocidad y tras llegar a la carretera federal No. 70 Poniente dio vuelta con dirección a Aguascalientes.
Momentos después encontró el cadáver. La víctima -quien aún no ha sido identificada- tenía una edad que oscila entre los 35 y 40 años, vestía una camisa azul, pantalón negro y zapatos tipo industrial color negro. Se estableció que murió de asfixia provocada por la bolsa que le colocaron en la cabeza.