José Villasáez y José Luis Marroquín
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.- La onda gélida azotó con fuerza al Estado, especialmente a quienes residen en asentamientos donde sus casas son de materiales como el cartón y la madera. Para muchos de ellos estar frente a una fogata fue la única manera de sobrellevar las temperaturas congelantes.

‘No nos dan abasto los cobertores’
Javier Chaires, de 54 años, se frota las manos frente a una fogata en el sector de Riberas del Río, un asentamiento conformado por pequeñas viviendas de madera, cartón y lámina.
No tiene empleo y esa lumbre es su mayor refugio ante un frío por abajo de los cero grados centígrados, que penetra las vulnerables paredes de su casa.
“No nos dan abasto los cobertores”, expresó Chaires, “en las noches metemos un bote con brasitas, aunque sabemos que es peligroso.
“Hay ocasiones que hasta ha habido incendios, se queman tejabanes porque la gente no aguanta el frío (y mete brasas), pero ahorita hace más frío adentro que acá afuera”.
Agregó que actualmente es difícil encontrar trabajo ante la pandemia por el Covid-19.
“Tengo que trabajar en lo que salga, pero la verdad está muy difícil la situación, y más ahorita con esto del Covid, y ahora con el frío”, lamenta.

‘El frío se mete por toda la casa’
María Luisa Villalón, de 48 años, ocupa junto con su esposo una viviendas que poco los protege del azote de la temporada invernal.
La falta de recursos para comprar materiales para su tejabán, dijo, es su mayor obstáculo para sobrellevar las bajas temperaturas en un predio cercano a la Colonia La Alianza.
“Es que no se aguanta el frío, se nos mete por todas partes a la casa, necesitamos láminas para tapar paredes, madera también”, señaló.
“La gente de aquí ocupa cobijas, porque la verdad todos estamos batallando mucho, no esperábamos este frío ya a estas alturas”.
Agregó que esa zona tiene muchos claros o terrenos baldíos, por lo que las bajas temperaturas les pegan aún mas.
“Aquí pega más el aire porque está muy despoblado”, expresó “estamos con mucho frío y en las mañanas muy temprano prendemos luego, luego la lumbrita”

Preocupa frío a familias
A diferencia de otras humildes viviendas, la de Guadalupe Romero Rivero, de 33 años, está hecha de blocks… pero no tiene puerta y el frío afecta a toda su familia.
Su mayor preocupación, señaló, son sus tres hijas de apenas 3, 5 y 12 años.
“Tengo miedo de que se me enfermen porque ya ve como están ahorita de llenos los hospitales, aparte de que nosotros no tenemos dinero”, expresa.
La onda gélida que azotó a Nuevo León caló más hondo en zonas marginadas de la Ciudad, donde familias de escasos recursos batallaron para mitigar las temperaturas por abajo de los cero grados centígrados.
La Colonia Riberas del Río fue un claro ejemplo del sufrimiento de familias por lo precario de sus viviendas.
“Anoche ya no aguantábamos, con este frío apenas así con lumbrita que prendieron varios vecinos”, dice.