Víctor Osorio
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Casi toda la población del planeta -99 por ciento- respira un aire que supera los límites de máximos de contaminación recomendados, advirtió la Organización Mundial de la Salud.
Al presentar la actualización de su Base de Datos sobre la Calidad del Aire, indicó que los niveles de partículas finas y dióxido de nitrógeno (NO2) en el ambiente son alarmantes.
En un comunicado, detalló que las personas que viven en los países de ingresos bajos y medianos son las que sufren las exposiciones más altas a estos contaminantes.
Ante esto, subrayó la importancia de frenar el uso de combustibles fósiles y adoptar otras medidas tangibles para reducir los niveles de contaminación del aire.
La Base de Datos incluye por primera vez mediciones en tierra de las concentraciones medias anuales de NO2, un contaminante urbano común y precursor de materia particulada y ozono, y de partículas con diámetros iguales o inferiores a 10 micrómetros -la milésima parte de un milímetro- (PM10) o 2.5 micrómetros (PM2.5).
En el caso de México, los registros más altos de NO2 en 2018- el año más reciente con datos- correspondieron a Ciudad de México, Toluca, Querétaro, Silao y Guadalajara.
Mientras que los de PM2.5 a Toluca, La Laguna, Guadalajara, Monterrey y Ciudad de México
Ambos grupos de contaminantes, apuntó la OMS, se originan principalmente en las actividades humanas relacionadas con la combustión de combustibles fósiles.
«La base de evidencia sobre el daño que la contaminación del aire causa al cuerpo humano ha ido creciendo rápidamente y apunta a un daño significativo causado incluso por niveles bajos de muchos contaminantes atmosféricos», alertó.
«La materia particulada, especialmente la PM2.5, es capaz de penetrar profundamente en los pulmones y entrar en el torrente sanguíneo, lo que afecta a los sistemas cardiovascular, cerebrovascular (accidentes cerebrovasculares) y respiratorio».
En tanto, señaló, el NO2 se asocia a las enfermedades respiratorias, sobre todo al asma, lo que provoca síntomas respiratorios como tos, sibilancias o dificultad para respirar e ingresos hospitalarios.
«Los problemas energéticos actuales ponen de manifiesto la importancia de acelerar la transición a sistemas energéticos más limpios y saludables», indicó Tedros Adhanom, director general de la OMS.
«Los elevados precios de los combustibles fósiles, la seguridad energética y la urgencia de hacer frente al doble reto sanitario que suponen la contaminación del aire y el cambio climático ponen de manifiesto la urgente necesidad de avanzar más rápidamente hacia un mundo mucho menos dependiente de los combustibles fósiles».
En su escrito, la OMS destacó que actualmente más de 6 mil ciudades de 117 países monitorean actualmente la contaminación atmosférica.

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